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| Alcira Ríos, abogada de
la institución narra detalles inéditos |
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| La historia del Caso Noble
desde la perspectiva de las Abuelas de Plaza de Mayo |
| La detención de la dueña
del diario Clarín, Ernestina Herrera de Noble- hace algo
más de un año - sacudió al ambiente periodístico de nuestro
país y alcanzó repercusión internacional. “Los diarios
entraron en cadena a dar la versión oficial de Clarín,
y entonces se fue tergiversando toda la verdad” sostiene
Alcira Ríos, abogada de las Abuelas. El DsD reconstruye
hoy el caso mediante una entrevista con la representante
legal de la institución que preside Estela Carlotto. Porqué
aún hoy los hijos adoptivos de la Noble no se hicieron
la prueba de ADN ante el Banco Nacional de Datos Genéticos.
La última negociación que intentó el gerente de RRII del
grupo Clarín, Jorge Rendo apelando a la gestión del periodista
Horacio Verbitsky. Del juez Marquevich al juez Bergesio. |
Hace poco más de un año,
el 17 de diciembre de 2002, Ernestina Herrera de Noble,
la directora del diario Clarín, fue detenida por orden
del juez federal de San Isidro Roberto Marquevich, luego
que se descubrieran irregularidades en los expedientes
de adopción de Marcela Noble Herrera y Felipe Noble Herrera,
los hijos de Ernestina que hoy tienen 27 años. La causa
penal contra la empresaria se inició a partir de una denuncia
presentada a principios de 2001 por la titular de Abuelas
de Plaza de Mayo, Estela Barnes de Carlotto. En dicha
presentación se solicitaba al juez que investigara si
ambos jóvenes eran hijos de padres desaparecidos durante
la última dictadura militar.
En un comunicado difundido el mismo día de la detención,
Arte Gráfico Editorial Argentino (AGEA), la empresa editora
de Clarín, calificó de “abusiva la detención de la señora
Herrera de Noble”. La decisión de Marquevich, naturalmente,
fue cuestionada con dureza desde todos los medios del
grupo que comanda Ernestina. A estas críticas se sumaron
las condenas de la Asociación de Entidades Periodísticas
de la Argentina (ADEPA), de la Comisión de Libertad de
Prensa de la SIP, de la Asociación Periodistas y de prácticamente
todos los propietarios de los diarios más importantes
del país.
Alcira Ríos, coordinadora del equipo jurídico de Abuelas
de Plaza de Mayo, aseguró que desde que Ernestina Herrera
de Noble fue detenida “los diarios entraron en cadena
a dar la versión oficial de Clarín, y entonces se fue
tergiversando toda la verdad”. En diálogo con el DsD,
la doctora Ríos expuso los detalles del caso que logró
conmocionar a la opinión pública. Lo que sigue es el relato
de las Abuelas, la historia detrás de la historia que
ningún medio se atrevió a publicar en su totalidad. |
| Los comienzos |
“Desde el año 1984 comenzaron a llegar
a la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo denuncias que
decían que los chicos que había adoptado Ernestina Herrera
de Noble eran hijos de desaparecidos. Las presentaciones
expresaban que, como Clarín tuvo durante la dictadura
muy buenas relaciones con los militares, y además el diario
recibió en esa época –junto con La Nación y La Prensa-
la empresa Papel Prensa, había vínculos muy estrechos
con el Proceso”, reveló Alcira Ríos. “Estas denuncias,
en general, eran anónimas, pero aunque no sean anónimas
en Abuelas preservamos la reserva” agregó. Y precisó también
que “algunas de las denuncias decían que a la señora de
Noble esos chicos se los había dado el general Camps,
otras que señalaban que habían sido otorgados por monseñor
Plaza, ambos conspicuos representantes del Proceso”.
Pero las Abuelas no se precipitaron a presentar la denuncia
en el Juzgado. “Siempre en Abuelas lo primero que se hace
es una investigación” indicó Ríos. “La hicimos y nos encontramos
con que había dos expedientes de adopción que, en apariencia,
eran totalmente legales. Fue entonces cuando pedimos los
expedientes de guarda” añadió. El expediente de guarda,
firmado por un juez de menores, es el documento en el
que consta cómo se obtuvo al chico que se adoptó. El procedimiento
legal indica que tiene que haber un menor abandonado o
entregado voluntariamente por sus padres para poder pedir
la guarda de ese niño por un año y, luego de ese período,
tramitar la adopción. “Tardamos mucho tiempo en ver esos
expedientes de guarda, porque a mí me ponían obstáculos
en el juzgado y no me los mostraban”, explicó Alcira.
Por otro lado – señaló - cuando hay un caso sobre el que
hay denuncias, las Abuelas siempre intentan en primera
medida un diálogo con los padres que adoptaron, ya que
la adopción pudo haber sido de buena fe. Con ese criterio
la presidenta y la vice de la institución solicitaron
una entrevista con la señora Herrera de Noble. Querían
hacerle saber de la existencia de todas estas denuncias.
“Ella no las recibió jamás –afirmó la doctora Ríos- sólo
las recibió el señor Héctor Magnetto –vicepresidente del
Grupo Clarín- quien primero pensó que le iban a pedir
una contribución, luego se molestó bastante diciendo que
la señora de Noble no podía tener hijos de subversivos,
y finalmente cortó el diálogo”. Las Abuelas también cortaron
el diálogo y por un tiempo todo quedó en suspenso. Transcurría
el año 1993 y las denuncias sobre el caso seguían lloviendo
en la asociación Abuelas. |
| Cómo siguió la historia |
La señora Ana Elisa Feldman de Jaján
presentó en 1995 su primera denuncia contra la directora
de Clarín por la apropiación de ambos menores. La causa
fue a dar al Juzgado Federal N. 1 de San Isidro, cuyo
titular era Roberto Marquevich. La señora de Jaján, en
realidad, era movida por una disputa: su marido, Emilio
Jaján, mantuvo durante años con Ernestina Herrera de Noble
una controversia económica que finalmente perdió. También
el ex dirigente nacionalista - supuestamente ligado a
servicios de inteligencia Guillermo Patricio Kelly - tomó
cartas en el asunto, y salió a decir en los medios que
los chicos de la directora de Clarín eran hijos de desaparecidos.
Las Abuelas decidieron entonces presentar una denuncia,
y como la jurisdicción era San Isidro fueron a ver al
Dr. Marquevich para comunicarle su intención de abrir
una causa. “Él nos hizo saber que justo terminaba de descartar
una denuncia de la señora de Jaján, porque no era del
todo consistente, pero también nos dijo que si queríamos
presentar la denuncia podíamos hacerlo”, relató Alcira
Ríos. “Esperamos un poco más y finalmente presentamos
la denuncia firmada por Estela de Carlotto como presidenta
de Abuelas de Plaza de Mayo el 30 de abril de 2001”.
El abogado de Ernestina Herrera de Noble, el Dr. Eduardo
Padilla Fox, se presentó al Juzgado para saber qué estaba
ocurriendo. Según Alcira Ríos, “seguramente creía que
se trataba de otra acusación de la señora de Jaján, pero
allí le comunicaron que era una denuncia de Abuelas de
Plaza de Mayo, y entonces comenzó a preocuparse”. “El
Dr. Padilla Fox me vino a ver para decirme que el caso
sería un escándalo y que ‘la señora’ no podía ser culpable.
Yo le respondí: ‘Es muy sencillo. Que los chicos se hagan
el análisis correspondiente en el Banco Nacional de Datos
Genéticos, y si se comprueba que no son hijos de padres
desaparecidos la denuncia se cae, porque para nosotras
no tiene ningún tipo de sustento’. Pero él me respondió
con evasivas”. |
| Versiones contrapuestas |
Según el periodista Pablo Llanto en
su libro “La Noble Ernestina” (Editorial Astralib) consta
en el expediente de adopción de Marcela, que el 13 de
mayo de 1976 Ernestina Herrera de Noble se presentó ante
el juzgado de menores N 1 de San Isidro, a cargo de la
doctora Ofelia Hejt, para solicitar la guarda de una beba
que once días antes había encontrado en una caja de cartón
en la puerta de su casa de la calle Laprida 2789 de San
Isidro. Apunta que como testigos del hecho, en el mismo
expediente, figuraban una vecina, Yolanda Echagüe de Aragón
y el jardinero de ésta, Roberto García.
Añade que en el expediente de adopción de Felipe dice
que el 7 de julio de 1976 una mujer llamada Carmen Luisa
Delta, que decía ser la madre de un nene nacido el 17
de abril de ese año, se presentó ante la misma jueza Hejt
y entregó el niño al juzgado para que lo dieran en adopción.
Ernestina Herrera de Noble – indica - se encontraba por
casualidad en el Juzgado para realizar los trámites de
Marcela, y así fue como el secretario del Juzgado le informó
de la existencia de un nene para adoptar. Agrega que la
directora de Clarín pidió entonces la tenencia provisoria
del menor, que le fue concedida ese mismo día.
“A raíz de nuestra denuncia en el Juzgado empezaron a
investigar esos expedientes, y así fue como encontraron
en ellos serias irregularidades”, relató Alcira. Se pidieron
los antecedentes de la madre que supuestamente entregó
a Felipe en 1976. Pero en la Policía Federal informaron
que no existía ninguna mujer con el número de documento
que figuraba en el expediente, y que ese documento pertenecía
en cambio a una persona de sexo masculino ya fallecida.
También se descubrió que el juzgado en el que según consta
en el expediente había recibido a ese chico no tenía,
en realidad, jurisdicción para recibirlo: no estaba en
turno. “Aparte de todo esto, el juzgado que le entregó
los menores a la señora de Noble estaba a cargo de la
jueza Ofelia Hejt, que entró con el Proceso y se fue con
el Proceso, y nosotras sabíamos que la dictadura puso
a determinados jueces adictos para que legalizaran el
tema de los menores sustraídos- añadió Alcira-. Y también
resulta extraño que una madre va a dejar a su hijo y casualmente
la señora de Noble está en la sala de al lado y es llamada
a hacerse cargo”.
En el curso de la investigación de la adopción de Marcela
se llamó también a los testigos. La señora de Aragón ya
había fallecido, pero su nieta vivía y declaró que Ernestina
Herrera de Noble no vivía en el domicilio en el que dijo
encontrar la caja de cartón con la nena, sino que vivía
en Capital. A esto agregó que su abuela jamás dijo haber
visto que la bebé apareció de esa forma, sino que simplemente
se enteró de que la señora de Noble había recibido una
nena. Además Roberto García, el supuesto jardinero de
la señora de Aragón quien, tal como consta en el expediente,
también vio a la nena abandonada en el jardín, dijo en
el juzgado que él jamás declaró en la causa, y que él
en realidad no era jardinero, sino el chofer de Ernestina
Herrera de Noble.
“Los dos expedientes de guarda son absolutamente falsos.
Totalmente falsos. Ni siquiera los chicos estaban inscriptos
porque, aunque se abandone a un chico, éste tiene que
tener una partida de nacimiento: en algún lado nació.
No se ofició a los hospitales, no se inquirió a la madre
que aparece entregándolo acerca de dónde nació ese chico
ni sobre dónde está su certificado de nacimiento. No hay
certificado de nacimiento. Los chicos pasan de ser dos
chicos abandonados a ser Herrera de Noble. No existe esa
posibilidad. Los dos expedientes de guarda son total y
absolutamente falsos”, explicó Alcira Ríos.
Junto con las Abuelas y a medida que la investigación
avanzó, se sumaron a la causa como querellantes las familias
que reclaman su interés por la identidad de los dos chicos.
Son las familias Lanuscou-Miranda y García-Gualdero. Roberto
Lanuscou, su mujer Bárbara Miranda y dos de sus hijos
fueron asesinados por el régimen militar en un ataque
a su casa de Acasusso, en 1976. Una tercera hija, Matilde,
todavía es buscada hoy por las Abuelas de Plaza de Mayo.
Y familiares de la niña sospechan que Marcela Noble Herrera
podría ser aquella niña. Ernesto García fue asesinado
en 1975, y su mujer María del Carmen Gualdero fue secuestrada
el 8 de junio de 1976, cuando estaba embarazada de un
bebé que tendría que haber nacido a fines de junio de
1976. Las Abuelas creen que Felipe Noble Herrera podría
ser aquel niño. |
| La detención |
Con todos estos elementos, el juez Marquevich
decidió detener a Ernestina Herrera de Noble por “falsedad
de documento público en dos oportunidades, falsedad ideológica
en dos oportunidades, uso de documento público falso e
inserción de datos falsos en un expediente civil”, en
una causa caratulada como “supresión de identidad y presunta
falsedad de datos filiatorios”. El magistrado dispuso,
además, que se realicen dos análisis de ADN compulsivos
a los hijos de la directora de Clarín.
“El Dr. Marquevich no actuó así solamente en el caso Noble.
Lo sé porque tuvo muchas causas nuestras. Él primero detiene,
y después indaga, esa es una facultad del juez, y él tiene
la teoría de que si hace al revés – indagar primero y
detener después- se pueden ocultar pruebas. Entonces él
detiene, allana, busca todo lo que pueda encontrar relacionado
con el caso, y después indaga”, explicó Alcira.
A los dos días la Cámara Federal de San Martín dispuso
que se suspendiera la realización compulsiva de los estudios
de ADN a los dos hijos de Ernestina Herrera de Noble.
La sala II de la misma Cámara ordenó luego la liberación
de la señora de Noble, al revocar la denegatoria de la
excarcelación que había resuelto el juez Marquevich. El
9 de enero Marquevich procesó a la directora de Clarín
y embargó sus bienes hasta la suma de 1.000.000 de pesos.
La defensa de la directora de Clarín se basó en una discrepancia
de fechas para afirmar que no existe vínculo alguno entre
las dos familias querellantes con Felipe y Marcela. “Ellos
lo que dicen es que ya antes de esto Noble tenía a Marcela.
Y presentan una cédula de identidad de la federal de la
nena, anterior a ese episodio. Yo lo que digo es que si
ellos trucharon totalmente dos expedientes judiciales
que son documento público, dos expedientes de guarda,
yo tengo derecho a pensar que ellos han mentido en todo,
aun en la fecha desde la cual tienen a Marcela. Si nosotros
nos dejáramos llevar por las fechas no hubiéramos encontrado
ni a la mitad de los chicos que encontramos. Además, ¿a
una criatura recién nacida se le saca cédula de identidad?
¿No tiene partida de nacimiento pero tiene cédula de identidad?
También presentaron un examen que se hizo Marcela en Barcelona
y dijeron que su grupo es A, y que el de Matilde Lanouscou
era C, y entonces que no pueden ser la misma persona.
El grupo sanguíneo no tiene nada que ver con el árbol
genético, con el ADN”, explicó también la doctora Ríos. |
| La recusación |
El 26 de marzo de 2003 el Dr. Marquevich
fue apartado de la causa en la que se investiga a la directora
de Clarín. La decisión fue tomada por la Cámara Federal
de Apelaciones de San Martín, y la causa quedó entonces
en manos del juzgado federal 2 de San Isidro, que lo seguía
en turno, su colega Conrado Bergesio. Los camaristas Horacio
Prack y Alberto Mansur entendieron que el juez actuó “sin
mesura” al disponer la “injusta detención” de la empresaria,
y que fue “mendaz” cuando negó haber brindado información
a la prensa sobre el caso. Citaron en este sentido declaraciones
de los periodistas Luis Majul y Horacio Verbitsky, quienes
declararon haberlo consultado, y del periodista español
Francesc Relea Ginés, del diario El País de Madrid, quien
mencionó al juez en una entrevista. El camarista Mario
Rudi fue el único miembro que votó en disidencia.
“La defensa de Herrera de Noble recusó al juez Marquevich
por haberse atrevido a detener a la señora de Noble. Pero
la recusación era inconsistente, porque estaba basada
únicamente en tres publicaciones periodísticas –dijo Alcira
Ríos-, y sobre la base de las declaraciones de tres periodistas
no había posibilidad de que recusaran a Marquevich, no
había jurídicamente consistencia en la recusación. Ninguno
de los periodistas dijo nada que justificara esta medida.
Además ellos no declararon a favor de Clarín, sino que
todo fue tergiversado por los medios. Verbitsky incluso
me llamó por teléfono para preguntarme ¿qué dije yo?”.
La doctora Ríos brindó al DsD más detalles sobre – lo
que entiende - es el interés que tenía la defensa de Herrera
de Noble en apartar a Marquevich de la causa: “Unos días
antes de que se resuelva la recusación teníamos una audiencia
en el juzgado de Marquevich con un testigo, y en el pasillo
del tribunal, mientras estábamos esperando la audiencia,
el Dr. Padilla Fox me dijo:
‘Doctora, ¿Por qué no me ayuda con la recusación en la
Cámara? Si logramos que Marquevich sea recusado y salga
de la causa, los chicos se van a analizar’. Entonces yo
le dije: ‘Yo no puedo permitir que salga Marquevich de
la causa’. Y él me responde: ‘Pero mire que viene el juez
Bergesio’, a lo que yo respondí de nuevo que no podía
permitir que fuera Bergesio, porque Bergesio estuvo en
el Camarón, y yo no quiero a un juez federal que haya
estado como empleado en el Camarón al frente de una causa
nuestra. Ahí justo lo llamaron a la audiencia y se cortó
el diálogo. Pero eso muestra que ellos daban por perdida
la recusación”. Hay que aclarar que como “Camarón” se
conoce hace décadas en nuestro país, al fuero especial
creado a instancias del régimen de Agustín Lanusse en
la Cámara Nacional de Apelaciones para procesar a militantes
y guerrilleros de forma tal que no reciban un trato igualitario
ante la Justicia. El “Camarón” también fue sostenido por
la dictadura de 1976.
Diez días después la defensa de Noble ganó la recusación
por dos votos contra uno. La Dra. Alcira Ríos interpuso
contra esa resolución un recurso de casación y un recurso
extraordinario, pero la Cámara le denegó los dos recursos.
Entonces fue en queja a la Casación y a la Corte Suprema.
“Lo de la Casación –que dijo que no- ya lo veíamos venir,
porque el Fuero de Casación a nosotras si nos puede dar
por la cabeza lo va a hacer, en realidad no sólo a nosotras,
sino a todo el ámbito de los derechos humanos. En la Corte
todavía está en estudio la queja por la recusación”, precisó
Ríos, quien también le interpuso una inhibitoria a Bergesio,
porque hay un recurso en trámite en la Corte y por eso
el juez no puede asumir la jurisdicción. Bergesio no hizo
lugar a la inhibitoria, desprocesó a Ernestina Herrera
de Noble y sacó de la querella a Alcira Ríos. “Él hizo
una resolución de una carilla y media, y si un juez anula
un desprocesamiento y una querella tiene que fundarlo,
no puede hacerlo en una carilla y media. Es una vergüenza.
Ahora la Cámara le dio la razón por una cuestión procesal
formal (art. 62 C.P.N.) en el desprocesamiento, pero ordenó
nueva indagatoria, y también dispuso que sigo como querellante
por la familia Miranda” indicó la letrada. |
| El ADN |
“En el interín, después que ellos ganaran
la recusación yo tenía sólo diez días para interponer
los recursos. En esos días transcurrieron fervorosas negociaciones
a cargo de Jorge Rendo, director de Relaciones Institucionales
de Clarín, quien a través de Horacio Verbitsky intentó
puentearme, y le pidió una entrevista a Estela de Carlotto
–relató-. Ella le dijo que sí, pero en la sede y con la
abogada presente. Yo fui a ver de qué se trataba, y él
nos ofreció que los chicos se analizarían, pero sólo si
luego retiraban las muestras. Le respondí que eso se podía
hacer, porque la Ley del Banco Nacional de Datos Genéticos
establece que los que se analizan tienen que dejar las
muestras. Lo que ellos querían hacer es lo mismo que nada,
¿con quién entrecruzamos? No nos llega a dar con las familias
que suponemos y ¿con quién entrecruzamos si ellos retiraron
las muestras?”.
Finalmente los chicos presentaron un escrito ante el juez
Bergesio diciendo que van a analizarse, pero aclarando
que lo harán en el Cuerpo Médico Forense y que luego retirarán
las muestras. “Eso no nos sirve. Lo único que ganan con
esto es entorpecer la causa. Eso no sirve para nada porque
la sangre de las familias para comparar está en el Banco
Nacional de datos Genéticos, no en el Cuerpo Médico Forense.
Ese análisis es lo mismo que si no se lo hicieran. Pareciera
que les están dando vuelta a los chicos, porque la verdad
es que parece que ellos estaban muy mal, y querían cerrar
esta etapa”, explicó Ríos.
“En el caso Noble lo que falta es el ADN de estos chicos
para establecer si son hijos de desaparecidos. Pero de
todas formas el caso es grave: las dos adopciones son
de nulidad absoluta, porque fueron hechas en fraude de
la propia ley de adopción vigente en ese momento. Ahora
en lo que vamos a insistir es que los chicos se hagan
el análisis, pero que ese análisis tiene que ser en el
Banco Nacional de Datos Genéticos” explicó Ríos.
“Los medios nunca dicen toda la verdad sobre el caso.
A nosotras directamente no nos llamaban. Durante mucho
tiempo hubo un silencio de radio con nosotras. A mí me
hicieron decir cosas que no dije, como si yo estuviera
sorprendida, ¿cómo iba a estar sorprendida si no había
otra para el juez que detenerla?- concluyó Alcira Ríos-
Si hay dos expedientes judiciales truchos, ¿de qué voy
a estar sorprendida?
Todo lo que apareció en los medios fue para hacer aparecer
como que el malo de la película es Marquevich y la señora
de Noble es una santa”. “Yo cada vez estoy más convencida
de que esos chicos son nuestros. Si no por qué tanta negativa
para realizarse los análisis. Ernestina estuvo bien procesada,
porque hubo falsificación de documentos públicos. Esos
chicos tienen derecho a saber quiénes son, y los familiares
tienen derecho a saber si su búsqueda terminó o debe continuar”. |
| Relación con el caso de Evelyn Vázquez |
“Nosotras les hemos hecho juicio político
a los miembros de la Corte por el caso de Evelyn Vázquez,
porque la Corte hizo un fallo político, no jurídico. Hizo
un fallo contra el Gobierno mientras cambiaba su jurisprudencia,
por las presiones del Grupo Clarín, porque al Grupo Clarín
le interesaba que los jueces dijeran que Evelyn Vázquez
no se tenía que analizar, para que esto sentara jurisprudencia”.
“Pero esto, la verdad, no sienta jurisprudencia. De ninguna
manera. Primero porque el Gobierno ha declarado que va
a sacar una ley que reglamente los artículos 7 y 8 de
la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño
que obliga al Estado argentino a responder ante los organismos
internacionales. Nosotros además hicimos una denuncia
ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos contra
el Estado argentino, porque no nos quedó otro margen.
En la entrevista con el Presidente yo le expliqué que
no nos quedó otra alternativa más que presentar la denuncia.
Y él me dijo que lo entendía” sostuvo Ríos.
“El derecho a la intimidad está preservado en la Constitución
Nacional siempre y cuando no estén interesados el orden
público, la moral y los derechos de terceros. Tiene sus
condicionamientos. En las causas de los menores víctimas
de desaparición forzada, ¿podemos decir con seriedad que
no está interesado el orden público, que no está interesada
la moral? Si a estos chicos les violaron la intimidad
cuando nacieron, no ahora. Es necesario tener presente
que los menores víctimas de desaparición forzada siguen
siendo personas desparecidas aún hoy” explica la abogada.
¿Podemos decir que no están afectados los derechos de
terceros? ¿Y los familiares que hace 20 años que los buscan?
“Estamos en una causa penal, el juez está obligado a investigar
y tiene que ordenar la pericia. No hay otra” concluyó
Ríos. |
| DsD 12 - 1 - 2004 |
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