10 periodistas presos

Judith Miller se convirtió el pasado 6 de julio en la décima periodista estadounidense en recibir una condena de prisión desde 1978, de acuerdo con un listado que preparó el Reporters Committee for Freedom of the Press.

Myron Farber, de The New York Times, pasó 40 días en la cárcel en 1978 por negarse a entregar sus notas y archivos personales en el juicio por homicidio al médico Mario E. Jascalevich. Una investigación de Farber sobre 13 extrañas muertes en un hospital de New Jersey llevó al procesamiento del médico y su defensor, al exigir la entrega del material, indicó que Farber había “construido” el caso de la fiscalía.

Brian Karem, de KMOL-TV, un canal de San Antonio, Texas, fue sentenciado a 16 días en 1990. Se había negado a identificar a tres personas que lo ayudaron a entrevistar a un sospechoso de homicidio que estaba en prisión.

Tim Roche, de The Stuart News de Stuart, Florida, fue condenado a 18 días en 1990 por no revelar cómo obtuvo una copia de las órdenes confidenciales que un juez había dado en un caso de abuso infantil.

Lisa A. Abraham, de The Tribune Chronicle de Warren, Ohio, recibió en 1994 una sentencia de 22 días de cárcel. Se había negado a testificar ante un gran jurado sobre la entrevista que realizó en prisión a un ingeniero que trabajaba para el condado y estaba acusado de abuso de poder por gastar 25.000 dólares en refaccionar y redecorar su oficina.

Bruce Anderson, editor del Anderson Valley Advertiser de Ukiah, California, pasó 13 días en una celda en 1996 por no entregar a un fiscal la carta de lector que le había enviado un sospechoso de homicidio.

David Kidwell, reportero de The Miami Herald, recibió una sentencia de 70 días en 1996 por no responder preguntas sobre una entrevista realizada en prisión a un hombre acusado de matar a su hija adoptiva. Cumplió 14 tras presentar un recurso federal de hábeas corpus.

Timothy Crews, del Sacramento Valley Mirror, pasó cinco días en la cárcel en el año 2000 por no identificar sus fuentes para un artículo sobre un policía estatal acusado de vender un arma robada.

Vanesa Legget, una periodista de Houston, Texas, pasó 168 días en prisión en 2001 por negarse a entregar el material de su investigación para un libro sobre un caso de crimen por encargo.

Jim Taricani, del canal WJAR-TV de Providence, Rhode Island, cumplió cuatro meses de arresto domiciliario (la condena original había sido a seis meses) por no revelar quién le entregó un video-tape grabado por un agente encubierto del FBI y que era evidencia en un juicio por corrupción gubernamental.