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| El Club Gente de Prensa, pide perdón y se
mete en el debate del periodismo argentino |
Valiente documento autocrítico de
un grupo de periodistas católicos |
| Un grupo de periodistas relacionados con la
Iglesia Católica suscribieron en diciembre último el documento
público “Un examen de conciencia”, al cual el DsD accedió recientemente.
Se trata del primer pronunciamiento autocrítico que hace en
forma pública un grupo de periodistas argentinos. La temática
no se puede abordar en forma aislada. Por qué las empresas periodísticas
no se han pronunciado durante los dos decenios que lleva la
democracia argentina. Qué han dicho hasta aquí. “Porque no siempre:
Aceptamos nuestros yerros profesionales y pedimos disculpas”
afirma el Club Gente de Prensa. |
En los últimos días, hubo una serie declaraciones
acerca del rol y función que ha tenido en el pasado reciente
el periodismo argentino. En primer lugar, el ex presidente Fernando
de la Rúa señaló en Tribunales que durante su gestión hubo periodistas
independientes y otros que cobraron “sobres” de la SIDE. Luego
de eso, el periodista Guillermo Cherashny admitió en declaraciones
a FM La Tribu haber cobrado sobres durante la gestión de Hugo
Anzorreguy al frente de la central de inteligencia en pleno
mandato presidencial de Carlos Menem. Señaló que era un mito
pensar que solo los periodistas de derecha, como él y Daniel
Hadad cobraron ya que también lo hicieron periodistas de “ultraizquierda”
como Miguel Bonasso. Bonasso le dijo a FM La Tribu que le iniciaría
acciones legales a Cherashny. Esa discusión había sido disparada
por el libro “Vale todo”, la biografía no autorizada de Daniel
Hadad escrita por los periodistas Romina Manguel y Javier Romero.
http://www.diariosobrediarios.com.ar/dsd/diarios/zona_dura/index.html
Fue entonces cuando apenas con diferencias de menos de diez
días, tres diarios nacionales (El Cronista, La Nación y Clarín)
publicaron editoriales sobre la necesidad de un profundo debate
alrededor de la calidad de la prensa en nuestro país. Algunos
periodistas de revistas y radios (Diego Valenzuela y Daniel
López en Continental; Lorena Maciel y Jorge Halperin en Mitre
y Orlando Barone en la revista Debate) pidieron a la Justicia
que se sepa quienes fueron aquellos destinatarios de los favores
oficiales.
Paralelamente el periodista Hernán Iglesias de El Cronista Comercial
difundió el pasado 27 de febrero que un informe reciente del
Instituto de Relaciones Públicas (IPR) de Estados Unidos y de
la Asociación Internacional de Relaciones Públicas (IPRA) con
sede en Londres colocó a la Argentina en el puesto 44
de un ranking de 66 países, luego de evaluar entre los primeros
puestos a aquellos países donde es imposible encontrar notas
pagas. “Sin dudas – dice Iglesias – la ausencia de códigos de
ética profesionales y válidos entre periodistas es el mayor
reclamo que se le puede hacer al mercado local, y que provoca
un importante descenso en su calificación global”. |
| Un diario de capital español reedita el debate |
En la Argentina, desde el año 76 en adelante,
hubo ocho años de régimen militar. Una democracia en crisis;
con corrupción, exclusión social, devaluaciones y default. Pero
las empresas periodísticas de capital nacional siguen sin formular
su autocrítica. Los propietarios de los diarios nacionales se
hacen los desentendidos. Resulta por eso una paradoja que el
matutino del Grupo Recoletos, El Cronista Comercial –de capitales
españoles- fuera quien el 23 de febrero de 2004 hiciera una
convocatoria a “El necesario debate sobre los medios” http://www.diariosobrediarios.com.ar/dsd/diarios/zona_dura/index.html
Existe la creencia en el medio periodístico argentino de que
si el “gran diario argentino”, Clarín no encara –aunque seaparcialmente–
este proceso de autocrítica del periodismo, nada cambiará. En
un segundo nivel, los periodistas argentinos tienen su propia
tarea. Opinar con convicción sobre el quehacer de una actividad
que cayó en la consideración de la opinión pública. Hay que
reconocer que hubo y hay periodistas e instituciones que en
los últimos años han hecho lo posible en seminarios y charlas.
Pero no alcanza. |
| La Nación sigue pidiendo la autocrítica pero
no hace la propia |
| El 1 de marzo del corriente año, La Nación
(cuya propiedad de la familia Saguier ha sido puesta en duda)
difundió el editorial “La autocrítica del periodismo”. Dijo
que “el periodismo debe ser capaz de admitir sus errores informativos
y también de revisar sus juicios y opiniones toda vez que sea
necesario”. Asegura que esa autocrítica “se la debemos exigir
tanto a los órganos de la prensa escrita como a los profesionales
de la radio y la televisión”. Alerta que “con frecuencia preocupante
se recogen críticas severas contra la falta de seriedad o de
rigor de algunos medios. Y hasta algo aún más grave: se acusa
a alguno de ellos de venalidad y de corrupción”. Concluye que
“la sociedad se beneficiará con esos sinceramientos”. La Nación
ya había convocado a una autocrítica de la prensa mediante un
editorial publicado el 2 de diciembre de 2002, también titulado
“La autocrítica del periodismo”. Allí, el matutino prometía
“La Nación no se excluye del deber de realizar su propia autocrítica
y de examinarse a sí misma para verificar en qué medida se ha
apartado o no, en cada caso, de los principios que hace tiempo
eligió como pautas o referentes de su misión informativa y editorial”.
Hasta el día de hoy esa autocrítica no ha sido publicada y casi
dos años después vuelve a reiterar de forma la convocatoria
sin hacer su propio descargo. |
| Apenas reacciona Clarín |
| Un día después que La Nación reclamara una
autocrítica de la prensa, Clarín publicó un editorial titulado
“Malas prácticas en el periodismo”, en el cual toma la acusación
del ex presidente Fernando de la Rúa sobre la existencia de
periodistas que cobraban “sobres”. Para Clarín, “en el periodismo,
como en cualquier otra actividad pública o privada, existen
personas deshonestas, capaces de guiarse por intereses particulares,
contradiciendo principios de la ética”. Sin embargo, para el
matutino “lo que resulta particularmente grave es que un ex
presidente admita que estas irregularidades se produjeron y
se toleraron durante su gestión”. Sin mencionar la palabra autocrítica,
ni llamar a un debate sobre la cuestión, y reduciendo el tema
sólo a lo expresado por De la Rúa, Clarín concluye: “Resulta
indispensable, por lo tanto, que la Justicia requiera al ex
presidente De la Rúa como a los funcionarios o periodistas que
tengan información sobre sobornos, que aporten informaciones
y evidencias que contribuyan a esclarecer los hechos, a delimitar
responsabilidades y, fundamentalmente, a evitar la repetición
de procedimientos viciados”. Para el diario, los sobornos a
periodistas desde “siempre se supo aunque pocas veces pudo documentarse”. |
| El problema es más grave |
| La situación del periodismo argentino es más
bochornosa de lo que realmente se admite en el medio profesional.
Un solo ejemplo basta: En 2003 el órgano de prensa conservador
de Estados Unidos, Freedom House, alertó - entre otros capítulos
- sobre los problemas del periodismo argentino. La institución
sostuvo dos ejes problemáticos: “la aplicación del IVA a los
medios y los periodistas y editores que reciben pagos de la
agencia estatal de inteligencia”. Para Freedom House la primera
de las medidas resulta una pesada carga para las pequeñas y
medianas empresas periodísticas que buscan sobrevivir. El segundo
tema, atenta contra la independencia del periodismo.El documento
completo se puede leer en http://www.freedomhouse.org/pfs2003/pfs2003.pdf
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| Club Gente de Prensa |
En este sentido, el DsD, rescata el documento
elaborado en diciembre de 2003 por el Club Gente de Prensa,
una organización que nuclea a periodistas católicos argentinos.
La entidad construyó un valiente documento llamado “Examen de
Conciencia” en donde pide perdón por las actitudes que muchas
veces llevaron adelante sus periodistas.El presidente saliente
de dicha institución, el periodista José Ignacio
López, había pedido a sus integrantes que reflexionaran
sobre la profesión e hicieran un aporte público.
El valor del documento reside en que es el primero en su tipo.
Es decir, la primera autocrítica de periodistas, puesta por
escrito y firmada. El texto - que aqui se reproduce en forma
completa - también se puede leer en el sitio http://www.clubgentedeprensa.com.ar/conciencia.html.
El documento fue suscripto por la Comisión Directiva del Club
Gente de Prensa. Ellos son: Presidente, Jorge Rouillon (Diario
La Nación); Vicepresidente, Sergio Rubin (Diario Clarín); secretaria,
Patricia Tancredi (Prensa Caritas Argentina); tesorero, Guillermo
Villareal (agencias AICA y DyN); vocales, Marta Noce (Prensa
Acción Católica Argentina); Hernán Maurette (Asesor en Comunicación);
María Montero (Suplemento Valores Religioso - Clarín); Mariano
De Vedia (Diario La Nación); Pablo Denkow (Asociación de Radiodifusores
Católicos Argentinos); suplentes, Patricia Degeorgi; Pedro Siwak;
Francesca Ambrogetti; Comisión Fiscalizadora, Enrique Mayochi;
Ignacio Palacios Videla y José María Poirier.
El documento es el siguiente: |
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EXAMEN DE CONCIENCIA
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Los
40 años del Club Gente de Prensa -entidad que reúne a periodistas
de inspiración cristiana dispuestos a cumplir su labor profesional
con rigor ético- constituye una ocasión privilegiada para hacer
un examen de conciencia sobre el ejercicio de nuestra profesión.
No se trata de una actitud cosmética para congraciarnos con
la gente, ni una suerte de autoflagelación masoquista. Tampoco
queremos caer en una postura hipócrita ni maniquea, porque no
somos mejores que nadie. Pero consideramos que es tiempo que
los periodistas, que pedimos autocrítica a todo el mundo, hagamos
la propia. Por lo menos, los miembros de esta institución. Creemos,
realmente, que debemos ponernos humildemente delante de Dios
y de los hombres para pedir sinceramente perdón por nuestros
errores y comprometernos a ser mejores.
Nos inspira el ejemplo del Papa Juan Pablo II, quien consideró
al Gran Jubileo de 2000 como una oportunidad para purificar
la memoria y revitalizar la fe. Nosotros quizá llegamos tarde,
pero estamos convencidos de que nunca es demasiado tarde para
hacer rectificaciones y procurar ser mejores, aceptando las
propias limitaciones y debilidades.
Tenemos claro que nuestra primera obligación como cristianos
que ejercemos el periodismo es hacer bien nuestro trabajo. En
todo caso, nuestra fe conlleva un compromiso mayor. Para nosotros,
el lector, el oyente y el televidente son también nuestro prójimo.
No dudamos que, en la hora final, deberemos rendir cuentas de
nuestra actuación ante el Señor. Por eso, queremos pedir perdón.
Porque no siempre:
Buscamos la Verdad, perseguimos la veracidad de los
hechos y opiniones, nos esforzamos realmente por la promoción
de los auténticos valores, ni defendimos la vida, la familia,
la libertad, la justicia, la paz, el diálogo, la amistad social
y la reconciliación.
Porque no siempre:
Condenamos con energía la violencia de cualquier signo,
en desmedro de los derechos humanos, ni investigamos o denunciamos
con vigor presuntos hechos de corrupción.
Porque no siempre:
Vimos en el oyente y en el televidente a nuestro prójimo,
como tampoco partimos de la base que el protagonista de la noticia
es una persona con dignidad y derechos.
Porque no siempre: Informamos con rigurosidad; chequeando
la información con más de una fuente, tratando de reflejar todas
las campanas, y sin sucumbir a la tentación del sensacionalismo.
Porque no siempre: Ofrecimos la posibilidad de aclarar
su posición a los involucrados en nuestras crónicas y comentarios,
ni respetamos los derechos a la intimidad y a la honra.
Porque no siempre: Evitamos manipular la información
con fines espurios o ceder ante presiones e intereses ideológicos,
partidarios, sectoriales o económicos.
Porque no siempre: Ofrecimos elementos objetivos para
que el público se forme una opinión, y -en cambio- nos convertirnos
con frecuencia en fiscales y jueces implacables.
Porque no siempre: Evitamos caer en el pecado del escándalo
y la desesperanza.
Porque no siempre: Tuvimos en cuenta en nuestra labor
a los pobres y excluidos o defendimos claramente un orden económico
y social que tenga como centro a la persona humana.
Porque no siempre: Nos preocupamos por formarnos profesional
y espiritualmente, ni por ser solidarios con nuestros colegas.
Porque no siempre: Dimos un testimonio cristiano en
nuestros ámbitos de trabajo.
Porque no siempre: Aceptamos nuestros yerros profesionales
y pedimos disculpas.
Esperamos poder reparar en cuanto sea posible el mal causado.
Nos sentimos interpelados y desafiados a ejercer mejor nuestra
profesión.
No queremos terminar sin destacar signos de esperanza en el
ejercicio actual de nuestra profesión:
- El creciente número de jóvenes que quiere capacitarse seriamente
para la comunicación social en numerosos centros de estudios
y universidades.
- La continuidad y surgimiento de nuevos espacios de debate
sobre el ejercicio de nuestra profesión. - El mayor espacio
y valor asignado en los medios de comunicación a los hechos
solidarios.
Y tampoco queremos dejar de mencionar a quienes nos precedieron
en el ejercicio de la profesión y dieron un testimonio de honestidad
y rectitud ejemplar que llegó a costarles la pérdida de la libertad
y hasta la vida”.
Nota: Estos fueron los presidentes del Club Gente de Prensa
desde 1963 (fecha de su fundación) hasta hoy.
* 1963 Luis Gil Montoya (provisional)
* 1965 Luis Gil Montoya
* 1969 Luis Gil Montoya
* 1970 Mario Mayocchi
* 1972 Miguel Woites
* 1973 Pedro Siwak
* 1974 Renato Ciruzzi
* 1975 Renato Ciruzzi
* 1976 Bernardo Goncálvez Borrega (quien renunció al poco tiempo
de ser elegido)
* 1977 Juan Danilo Bernardo
* 1978 Juan Gabriel Burnet Merlin
* 1980 Juan Gabriel Burnet Merlin
* 1983 Juan Esteban Ezcurra
* 1986 Pedro Siwak
* 1989 José Ignacio López
* 1993 José Ignacio López
* 1997 José Ignacio López
* 2003 Jorge Rouillon |
| DsD 8 - 3 - 2004 |
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