Una serie informativa desequilibrada
El juicio polìtico a Ibarra, según Clarín

¿Fue Clarín un diario “ibarrista” en los catorce meses de cobertura informativa luego de la tragedia del boliche República Cromañón? El DsD presenta un relevamiento de ese período para observar que el matutino más importante del país favoreció siempre a Ibarra por decisión editorial. Así le otorgó protagonismo en sus primeras planas y nunca a la Comisión Investigadora, a la Sala Acusadora ni a los familiares de víctimas de Cromañón. Apoyó abiertamente el referéndum impulsado por Ibarra; ignoró presentaciones judiciales de los abogados de Familiares; tuvo tratamientos desequilibrados; desinformó; sobredimensionó una falsa denuncia contra el abogado José Iglesias y mostró desprolijidades periodísticas.

Clarín del 1º de febrero de 2006. El diario denomina como "fiscal" a Strassera, cuando ya hacía tiempo que había dejado de serlo.

El 7 de marzo de 2006 la Legislatura porteña decidió destituir de su cargo al jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Aníbal Ibarra por “mal desempeño” de acuerdo al procedimiento establecido en la Constitución porteña.

La enorme mayoría de los argentinos recibieron información sobre el juicio político a Ibarra y su destitución final a través de los medios de comunicación. Es decir, se formaron opinión de los hechos a través de la construcción de la realidad mediática que día a día – como los capítulos de una novela – fueron armando y desarmando los grandes medios de comunicación. En Argentina, los diarios nacionales que se editan en Capital Federal tienen la capacidad de formar la agenda de cada día, que luego las emisoras radiales replican desde la mañana temprano y la TV le otorga “vida” mostrando imágenes. Agencias de noticias y portales amplían la información, ingresan temas durante la jornada siguiente. Y así nuevamente los matutinos “marcan agenda” al día siguiente.

Pero ¿fueron los diarios equilibrados a la hora de editar? ¿Dieron a conocer todos los puntos de vista? ¿Contemplaron todas las lecturas de los principales actores a lo largo de los catorce meses de cobertura? O por el contrario ¿fueron parciales?

DsD hizo un relevamiento de todas las noticias publicadas en seis diarios nacionales desde el 31 de diciembre de 2005 al 8 de marzo de 2006. El extenso trabajo fue posible debido a que DsD cuenta con una base de datos que le aporta los 107 números del “Reporte Semanal”, la “newsletter” que DsD comercializa mensualmente para sus abonados desde marzo de 2003. Esa publicación describe semana a semana la construcción de la agenda mediática, cuantifica las portadas de los matutinos y realiza un análisis cualtiativo sobre la forma de editar de los matutinos, en los diversos temas.

La amplitud y extensión del trabajo exigió restringir el estudio a sólo a un matutino. En este caso, por ser el matutino que más ventas genera, por pertenecer al multimedios más poderoso del país, se hizo eje en el diario Clarín. Es decir, en el período señalado se consideró de Clarín todas las portadas que incluyeron el tema Cromañón; todas las notas informativas y de opinión publicadas en las secciones Sumario, El País, Sociedad, Policiales y Opinión, incluidas sus editoriales. De esa forma el trabajo deja de ser exploratorio para ser sistemático sólo para el caso Clarín.

Algunas precisiones
Hay que realizar al respecto varias precisiones. A lo largo del trabajo se mencionan otros matutinos con el objeto de que el lector pueda “espejar” la construcción de Clarín con otros de signo distinto y en algunos casos, decididamente opuestos. Pero en el caso de otros diarios el relevamiento fue exploratorio y no sistemático. Precisamente en ese registro se hacen salvedades con respecto a otros matutinos, para que el criterio de editorial de Clarín no aparezca sin el contexto mediático como si fuera el único que se comportó en ese u otro sentido. Las conclusiones, no hay que hacerlas extensivas a todo el multimedio: sólo son válidas para el diario, ya que las señales como TN o el Canal 13, a priori, han tenido otros comportamientos periodísticos.

La exploración sobre otros matutinos permitió observar, por ejemplo, que el diario Infobae fue “ibarrista” más por omisión que por acción. Su propietario, Daniel Hadad parece haber puesto a disposición del ex jefe comunal la Radio 10 – líder dentro de las AM – antes que el matutino que tiene mucho menos alcance. Un ejemplo alcanza: como ya informó oportunamente DsD, el abogado de un grupo de familiares de Cromañón, Fabián Bergenfeld, denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a Hadad y a Eduardo Feinmann, por la cobertura informativa realizada por Canal 9 y Radio 10 de la tragedia del boliche de Once.

Es importante señalar que este trabajo no emite un juicio de valor sobre la situación que atravesó Aníbal Ibarra, sobre su desempeño en la tragedia ni sobre su responsabilidad política. Su mención es sólo referencial, a la hora de desmontar una construcción mediática. La opinión sobre Ibarra le corresponde a cada uno de los lectores de DsD.

Finalmente hay que aclarar que el diario Clarín tiene todo el derecho de decidir apoyar o criticar a quien quiera. Es un criterio editorial con el que uno puede disentir o acordar, pero en todos los casos debe respetar. Por lo cual, para DsD está fuera de discusión ese criterio. En todo caso, lo que aquí se observa es cómo lo hizo.

Realizadas estas salvedades, el siguiente es el trabajo.

La cobertura informativa
Primeras notas, marcha de familiares

El domingo 3 de enero de 2005 se produjo una marcha espontánea desde la sede del boliche hasta la jefatura de Gobierno porteño. La Nación, La Prensa, Página/12 y Ambito colocaron en tapa que la movilización pidió la renuncia del jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, o bien que exigieron justicia. Por el contrario, Clarín apenas editó una foto epígrafe en la página 29, que junto al título “Marcha y cacerolazo” apuntó que:

“centenares de personas marcharon anoche a Plaza de Mayo en reclamo del esclarecimiento del incendio en República Cromañón. Habrían partido a las 20.30 desde la puerta de la disco y permanecieron veinte minutos frente a la sede de gobierno porteño. Después se desconcentraron en forma pacífica”.

La Nación, en tanto, editó ese domingo la foto de la marcha en su portada, destacando que hubo “2500 personas” que “pidieron la renuncia de Aníbal Ibarra”. La Prensa dijo que fueron “centenares” que gritaron “Ibarra y Chabán la tienen que pagar”. Para Ambito hubo “3.500 personas” que “pidieron justicia”. Página/12 no ocultó el hecho a sus lectores. Mencionó la marcha en tapa y en la página 4, consignó el reclamo de justicia de “unas mil personas” que pidieron la renuncia del jefe porteño.

En esos primeros días, la construcción mediática para presentar cotidianamente la tragedia de Cromañón tuvo varias aristas: la reconstrucción de los hechos en sí mismos; los testimonios de los sobrevivientes; la historia de los deudos; la vida de Chabán y la historia del grupo Callejeros. Fueron relatos “blandos” que se editaron en las secciones de información general. Se sumaron también, las implicancias en la designación de Juan José Alvarez como secretario de Seguridad porteño. Ese relato, que recién empezaba, se editó en la sección “El País”. En esa sección de “política” – como en la de cualquier diario del mundo – el discurso es más conceptual, es decir “duro”. La decisión provisoria de los editores de Clarín de llevar determinados aspectos informativos a la “blanda” sección “Sociedad” fue la primera edición editorial.

Aún con esa óptica Clarín produjo el domingo 9 de enero, un trabajo periodístico notable. Con la edición general de Silvia Fesquet, incluyó en su edición la historia de 39 jóvenes que fallecieron en Cromañón, con sus respectivas fotos y los recuerdos de sus seres queridos. La investigación, edición y textos, estuvo a cargo de Pablo Calvo, Claudio Savoia, Gerardo Young, Liliana Moreno y Alejandra Toronchik. La fotografía fue de Dani Yako. Claro que se trató del primero y último trabajo del nuevo equipo de investigación del diario sobre Cromañón.

Las primeras encuestas de Ibarra que favorecen a Ibarra
Dos encuestas fueron difundidas el domingo 9 de enero y coincidieron en otorgar el cuarto lugar en la cadena de responsabilidades por la tragedia de Cromañón a Aníbal Ibarra. El mismo día, Horacio Verbitsky en Página/12 anticipó sus dudas sobre las mediciones oficiales. Clarín editó una encuesta del Centro de Estudios de la Opinión Pública (CEOP) titulando “La gente piensa que Chabán es el mayor responsable del desastre”, mientras la bajada puntualizaba que “Muy cerca en el nivel de responsabilidad siguen la persona que disparó la bengala y los inspectores del Gobierno de la Ciudad”. Un gráfico mostró que Ibarra se ubicaba recién en el cuarto lugar de responsabilidades. A la vez, Página/12 presentó el mismo día un sondeo de OPSM de Zuleta Puceiro que otorgó el principal lugar a los organismos de control, después a quien arrojó la bengala y luego a Chabán. Indicó que el cuarto lugar sería para Ibarra.

Si los lectores recurrían a la nota “Asfixia”, de Horacio Verbitsky, publicada ese mismo domingo en Página/12 podrían haber leído bajo el título “Obscenidades” que el periodista aseguraba que la noche del jueves último funcionarios municipales se reunieron para analizar “el impacto sobre la imagen de Ibarra”. “Este análisis puede tener sentido en la intimidad de un político, pero su difusión a través de los medios con el propósito de influir en la opinión pública profundiza la ruptura de un sector de la clase política”, comentó.

Antes de ser interpelado, Ibarra toma la iniciativa mediática

Febrero iba a empezar con la interpelación a Ibarra citado para el primer día del mes. Antes ese evento, el jefe de Gobierno tomó la iniciativa mediática y anunció la realización de un referéndum para preguntarle a la ciudadanía si debía renunciar o seguir en el cargo, a la vez que decidió denunciar a Mauricio Macri como responsable de su encrucijada política.

Así Clarín el domingo 30 de enero abrió su edición dándole espacio a la ofensiva del jefe de gobierno porteño contra su principal rival al colocar “Ibarra: Macri hace un show con la tragedia”. Volvió a tapa el martes 1º al abrir con “Ibarra pone en juego su gobierno” y una día después editó – para compensar tanto espacio al ibarrismo - “Referendo de Ibarra: crítica de la oposición”. Es decir, Clarín editó con un signo favorable a Ibarra concediéndole espacio e iniciativa pero contraponiendo en menor medida la opinión de la oposición.

Por su parte, La Nación ese domingo puso en lo alto de la tapa “Se agravó la crisis política tras la interpelación a Ibarra”, con una lectura desfavorable al gobierno porteño. El martes 1º editó “Convocó Ibarra a una consulta para votar si se queda o si se va” y el jueves sentenció “La Justicia dio vía libre al referendo porteño”.

Entrevistado en Clarín y La Nación el domingo 30 de enero, con acusaciones a Macri, con balances de su interpelación y con diversos análisis sobre su futuro político, el jefe de gobierno porteño logró así estar en las portadas de los dos matutinos a un mes de la tragedia de Cromañón. Como ya se apuntó Clarín presentó en su tapa “Ibarra: ‘Macri hace un show con la tragedia’”. Su segundo título se lo brindó al aniversario de la tragedia, que fue el “tema del domingo” en donde consignó una historia de dos sobrevivientes de la tragedia, titulado “Pelear por la vida”. Por su parte, La Nación instaló en lo alto de su portada “Se agravó la crisis política tras la interpelación a Ibarra”.Añadió que “el jefe de gobierno no sabe si irá cuando se reanude la sesión”.

Kirschbaum apoya el referéndum, La Nación dice que es “oportunista”

La convocatoria a referéndum de Ibarra fue considerada en Clarín como “valiente” mientras que para La Nación fue un acto de “oportunismo político”. El 1º de febrero el editor general de Clarín, Ricardo Kirschbaum escribió en su columna de página 2:

“Ibarra decidió someterse a la decisión de la gente y anunció su voluntad de autopromover un referéndum de revocatoria de mandato, previsto en la Constitución porteña. Es un paso riesgoso, realista y valiente”.

Dijo que:

“se había desatado una ofensiva durísima, encabezada por el macrismo y la izquierda dura, que iba restándole margen de acción. Como el mandato de Ibarra termina en el 2007 y además no puede aspirar a la reelección, el camino hasta el final se iba a asemejar a una larga agonía. Iría desangrándose en un tránsito sin futuro”. Y concluyó: “Ibarra no tiene garantizado nada. Sencillamente no tenía futuro, si llegaba a concluir su período. Es un acto de coraje, aun si pierde”.

La Nación fue el primero en expresarse editorialmente (el 2 de febrero) en contra del referéndum que lanzó Ibarra. En un editorial titulado “Ibarra y su oportunismo político”, señaló:

“La decisión de Ibarra de convocar a una consulta electoral vinculante para decidir si continúa o no en su cargo contraría a todas luces el espíritu de la Constitución de la ciudad, que ha concebido el referéndum de revocación del mandato de los funcionarios como un derecho de los gobernados y no como un artilugio de los gobernantes para superar los efectos de una crisis política que los afecta o los debilita”.

Agregó que:

“El jefe de gobierno, al proponer por sí mismo la celebración del referéndum, se ha adueñado de una iniciativa que les pertenece a los ciudadanos y la ha convertido en un instrumento al servicio de su neto interés político. Si los gobernantes se arrogan el derecho de llamar a elecciones cuando les conviene y no cuando lo establecen las reglas de juego institucionales, el régimen constitucional democrático deja de ser un sistema concebido en función del bien público o del interés ciudadano para pasar a ser un recurso ajustado a sus conveniencias y a su sentido de la oportunidad”.

Destacó que:

“De ninguna manera corresponde que se convoque a una elección o a un referéndum de revocación mediante una interpretación distorsionada de lo dispuesto por la Constitución local”.

En Página/12 también hubo espacio para una opinión contraria al oficialismo. Verbitsky dijo que “La revocatoria es una herramienta del ciudadano contra las autoridades. Es más que dudoso que el Superior Tribunal considere constitucional su uso por el gobierno en contra del interés de los electores. La misma desidia que abandonó a su suerte a los chicos en Cromañón se observa en el control del padrón electoral de la Ciudad”.

El diario Clarín editó el 6 de febrero en su portada como título principal “Referendo: Ibarra busca que se vote en mayo”. En su página 3 tituló “El referendo. El plan de Ibarra para que se vote a fines de mayo”. En tanto, para tener información sobre la “estrategia” de los familiares de las víctimas de Cromañón, el lector debió llegar hasta la página 40 del diario. Es decir, el “plan” de Ibarra mereció más consideración que la “estrategia” de los deudos de los 194 muertos.

Desde entonces Clarín decidió editar con ese criterio: le otorgó páginas de “El País” a los hechos políticos mayoritariamente protagonizados en positivo por Ibarra y dejó que “Sociedad” o “Policiales” se hiciera cargo de la actividad de los familiares.

Hasta tal punto resultó confuso el desdoblamiento informativo que el 6 de febrero se ganó el “no me gustó” en la sección “El juicio final” del lector Facundo Chaves, estudiante jujeño de 29 años. En su crítica dijo que no le gustó “el desorden con que se presentaron las noticias relacionadas con la tragedia de Cromañón, publicadas en dos secciones distintas, El País y Sociedad”. Paralelamente, en la página de apertura de El País, con “el plan” de Ibarra para el referendo, Fernando González firmó una columna donde señaló que “la investigación de lo que ocurrió en Cromañón pasó a segundo plano. En la vidriera del escenario se instaló el referendo”. Es correcto, a esa instalación contribuyó Clarín.

El 13 de marzo, en tanto, Verbitsky volvía a criticar desde Página/12. En su columna de ese domingo señaló que la hermana del jefe de gobierno porteño, Vilma Ibarra, la ex subsecretaria de Control Comunal, Fabiana Fizbin, el también renunciante Juan Carlos López, y el jefe de Gabinete, Raúl Fernández “manejaban en forma exclusiva las cajas negras de la ciudad”. Señaló que “por eso antes de reunirse con los familiares de las víctimas de Cromañón, Ibarra realizó un insólito encuentro con los propietarios de boliches”.

Empieza la investigación contra Ibarra. Sale Chabán

Abril y mayo de 2005 fueron meses donde la información sobre la temática cayó en espacios y valoración periodística en todos los diarios. Los hechos más relevantes fueron el 8 de abril, cuando comenzó la labor de la Comisión Investigadora de la Legislatura. Y el 13 de mayo cuando la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones de los Criminal y Correccional dispuso la libertad de Chabán porque entendió que no había riesgos de que se fugara ni de que pudiera entorpecer la causa.

El 19 de mayo Clarín sólo consignó las declaraciones del presidente Néstor Kirchner en respuesta a los camaristas autores del fallo sobre Chabán. Fue la última vez que el Presidente de la Nación opinaría públicamente sobre la causa. En su sección “Sociedad”, en donde durante toda la semana editó el tema, ese día sólo publicó textual - sin hacer ningún tipo de valoración - una carta de la madre de Chabán dirigida al mandatario. Clarín excluyó de su cobertura periodística una presentación judicial de los familiares de las víctimas para que el juez que instruía la causa llame a declarar al jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra. Por el contrario esa información, sin embargo, fue una “cabeza” de página en La Nación, que tituló: “Cromagnon: insisten en acusar a Ibarra”. Señaló que los deudos de los jóvenes fallecidos “piden que el jefe de gobierno declare en la causa; también se pide la imputación de los ex secretarios Antuña y López”. Es decir, en este punto Clarín ignoró una información generada por los familiares de las víctimas de Cromañón.

Junio de 2005 no trajo noticias de relieve sobre la temática. De hecho fue el mes en el cual relevamiento de DsD demuestra que el tema Cromañón prácticamente desapareció de las páginas de los matutinos. La excepción fue el 3 de junio al conocerse el procesamiento sin prisión preventiva por homicidio culposo seguido de sendos embargos por 10 millones de pesos contra el líder de Callejeros y los músicos que tocaron en Cromañón.

Por el contrario en julio, Cromañón volvería a ocupar espacios impactantes. El 5 de julio, La Nación castigó al jefe de gobierno porteño con “Obstruye Ibarra la investigación legislativa por el Caso Cromagnon”, basado en la no autorización para que comparezca el secretario de Seguridad ante la comisión parlamentaria. Espacios menores mereció que el 11 de julio cuatro bomberos involucrados en presuntas irregularidades en el funcionamiento de Cromañón fueran pasados a disponibilidad por la jefatura de la Policía Federal.

El 28 de julio se publicó en algunos matutinos la primera solicitada en apoyo a Ibarra. Bajo el lema “Por la justicia, contra la manipulación política”, sobrevivientes y familiares de la tragedia de Cromañón, artistas, intelectuales, deportistas, Abuelas de Plaza de Mayo, representantes de entidades religiosas, entre otros, manifestaron “su compromiso irrenunciable con los valores democráticos y la plena vigencia de las instituciones de la Ciudad de Buenos Aires”. En la solicitada, cerca de 200 firmantes, expresaron su preocupación por la manipulación política de la tragedia. Entre los firmantes figuraron, Estela Carloto, Ernesto Sábato, Javier Calamaro, Dolores Demonty y Rodolfo Suárez, Adriana Varela, Amadeo Carrizo, Miguel Rep, Rosa Bru, Roberto “Tito” Cossa, Lito Vitale, Leopoldo Federico, Raúl Portal, organizaciones sociales de la ciudad, de derechos humanos y otros.

Trato distinto para quien acusa y para quien se defiende

El 29 de julio la Comisión Investigadora presentó el dictamen para promover el juicio a Ibarra por “mal desempeño”. El diario Clarín, al día siguiente, no incluyó ese dictamen entre sus títulos de portada. Simplemente lo registró en los pequeños recuadros de la parte superior de la tapa, denominada “friso”. Para acceder a la nota, los lectores debieron ir hasta la página 41, de la sección Sociedad.

La respuesta de Ibarra al dictamen de la Comisión Investigadora se demoraría hasta septiembre.

¿Que hizo Clarín? El viernes 9 de septiembre, Ibarra brindó una conferencia de prensa con una serie de anomalías muy precisas del documento de la Comisión y anunció que enjuiciaría penalmente a algunos de sus integrantes. Al día siguiente, Clarín editó su título principal “Ibarra acusa a la comisión de falsificar pruebas”. La información fue publicada en la página 3 del diario, “abriendo” la sección “El País”. Es decir, un tratamiento absolutamente desbalanceado. Los lectores de Clarín no pudieron acceder a un tratamiento igualitario de la información, tanto de quien acusa como de quien se defiende. Ergo: muchísimos lectores de Clarín quedaron expuestos a la desinformación.

Por el contrario, La Nación, le otorgó tanto al dictamen de la Comisión investigadora como a la posterior descalificación que hizo Ibarra, un espacio secundario en la portada.
En definitiva, un tratamiento igualitario.

Hasta Página/12 editó – el 30 de julio – a las partes en pugna en forma igualitaria como hizo La Nación. Página le dio el protagonismo a la Comisión Legislativa el día que emitió el dictamen bajo el título “La batalla Capital” sobre una foto de los diputados porteños. También mereció la totalidad de la portada la réplica del jefe de Gobierno porteño, con su foto y bajo el título “La Defensa” el 10 de septiembre.

Que Ibarra tenga que declarar no amerita las portadas

Sin embargo, la confirmación de que Ibarra debería presentar su defensa ante la Comisión Investigadora de la Legislatura fue omitida de las portadas. Clarín la editó con poco espacio en la página 16 y La Nación la envió a la 30. Esa semana se produjo una nueva marcha de los deudos – que reunió a 4.000 personas – pero ambos diarios le otorgaron poco espacio en sus ediciones y no incluyeron los cánticos contra el jefe comunal.

El 1 º de agosto un “grupo minoritario de familiares” de víctimas de Cromañón le arrojó huevazos a Estela Carlotto por haber firmado la solicitada antes mencionada. El hecho contra la prestigiosa dirigente fue portada de todos los matutinos, quienes coincidieron en repudiar – mediante editoriales y opiniones firmadas – la agresión.

El pedido de juicio político

La primera semana de agosto los principales diarios argentinos publicaron editoriales para fijar posición con respecto al pedido de juicio político (ver más adelante “Posición Editorial).

El 27 de septiembre la Cámara del Crimen cambió la carátula del caso y procesó a Chabán por estrago doloso en concurso real con cohecho activo en calidad de autor. También a Raúl Villarreal, como partícipe secundario del mismo delito y al grupo Callejeros por estrago culposo seguido de muerte. La información fue a parar a las secciones de información general.

Un proyecto polémico

El 17 de octubre el suplemento de investigación del dominical Perfil presentó una nota titulada “Tirate un cable a tierra”. El periodista Leonardo Nicosia dio cuenta de un proyecto de Ley del Ejecutivo porteño por el cual las empresas prestadoras de TV por cable “se ahorrarían 600 millones de pesos”. Según la nota, el proyecto “elimina la obligación de soterrar el cableado televisivo”.

Añadió que la iniciativa “les permite a las prestadoras actuales seguir instalando cuanta columna de metal les parezca necesaria” y que “el proyecto del Gobierno porteño hace una excepción en la eliminación de la obligatoriedad del soterrado de cables: el sector del microcentro y del casco histórico, donde obliga que se retiren todas las columnas en el término de un año. Casualmente, se trata de las zonas de la ciudad donde ya se realizaron varias tareas de mandar el cableado televisivo bajo tierra”. En la nota se consultaron a ejecutivos de las tres empresas de TV por cable que operan en la Ciudad de Buenos Aires (CableVisión, Multicanal y Telecentro), que elogiaron la medida que tendría que analizar la Legislatura porteña.

Los familiares violentos

El 10 de noviembre se reunió la Sala Acusadora pero al no sumar los 30 votos necesarios para abrir el proceso de juicio político contra el Jefe de Gobierno, el cuerpo presidido por el macrista Santiago de Estrada decidió pasar a un cuarto intermedio hasta el lunes 14, en medio de una sesión cargada de tensiones.

El viernes 11 de noviembre, Clarín tituló “Impidieron votar si Ibarra va a Juicio” y en la volanta apuntó “Inédita actitud de víctimas de Cromañón”. La Nación, en tanto, editó “Caos en la Legislatura: no hubo decisión sobre Ibarra”. La Nación, en el texto que acompañó a su título de tapa, entendió que el kirchnerismo en Capital intentó favorecer al jefe de Gobierno. El mismo dato en Clarín surgía de la lectura “entrelíneas”.

Pocas investigaciones

El 14 de noviembre se retoma la sesión suspendida. La Sala Acusadora decidió que se inicie el juicio político contra el Jefe de Gobierno porteño. Se abrió un plazo de cuatro meses para resolver la eventual destitución de Ibarra, quien quedó suspendido durante el proceso. El voto del músico y legislador “Chango” Farías Gómez (que en la sesión anterior se había ausentado del recinto por “un pico de presión") fue uno de los que permitió llegar a los 30 votos necesarios.

El 16 de noviembre de 2005 el DsD publicó que hasta esa fecha los intentos periodísticos por investigar si la vigencia de la habilitación de Cromañón – durante la gestión de Ibarra – implicó o no un caso de corrupción fueron muy pocas. Contabilizó una nota de América TV; otra de Adriana Meyer en Página/12; un artículo de Patricia García en Ambito Financiero; otra nota de Nicolás Cassese en el semanario Noticias y algunas de las columnas de Verbitsky aquí señaladas.

Borocotó y el Chango

Clarín dijo en su portada del martes que la votación contraria al jefe de Gobierno se dio “después de la fuerte presión ejercida por un sector de los familiares”. Van der Kooy ese día evaluó que el pase de Borocotó – días antes de la votación en la Legislatura - había sido “un grueso error” que precipitó tanto la furia de los familiares como la imposibilidad para que el pediatra votara como hubiera pretendido el Gobierno nacional. El diario también editó una nota ese día titulada “Esta vez, los familiares liberaron su bronca sin violencia”.

La Nación estampó en su portada una nota de Morales Solá titulada “Otro duro revés para Kirchner”. El columnista dijo que el Presidente “tuvo que entregar la cabeza de Ibarra, debido al esperpento político que perpetró con el caso Borocotó”. Y añadió que también fue un coletazo de la derrota del Frente para la Victoria en la Capital Federal. El jueves, al reproducir el discurso de Kirchner en donde criticó a la Iglesia y defendió a Borocotó, los diarios hicieron notar que el presidente “evitó referirse a Aníbal Ibarra y al proceso que derivó en su juicio político”. Van der Kooy y Morales Solá tuvieron una sutil diferencia. El primero dijo que el Gobierno no le soltó la mano a Ibarra, sino que evitó “inmiscuirse en un proceso turbio”, mientras que el segundo enfatizó que el Ejecutivo se distanció de su aliado porteño.

Previo a que la Legislatura porteña decidiera enviar a juicio político a Aníbal Ibarra, todos los analistas de los matutinos criticaron en duros términos el pase de Borocotó al oficialismo. Van der Kooy y Morales Solá señalaron en la misma línea que fue “un golpe más a la relación entre la sociedad y la política”. Algunas palabras que usaron para describir el pase fueron “escandaloso” y “esperpento”. La movida del Gobierno incluso generó una crítica de Horacio Verbitsky, quien afirmó que el pase de Borocotó al oficialismo “es una conducta inescrupulosa, que contradice todas las afirmaciones contra la hipocresía y en favor del sinceramiento de las posiciones políticas”. Enumeró las razones que “desaconsejaban” tal pase y consideró:

“Que un político tan atento al humor social como Kirchner no haya visto en ninguno de estos elementos un motivo de reflexión, sugiere que con su éxito electoral de hace tres semanas considera que se cerró la crisis de representatividad incubada durante la década anterior”.

Pero al miércoles siguiente, Kirchner ensayó una defensa de la decisión de Borocotó. Los editores de los matutinos tomaron nota del mensaje presidencial y cambiaron los adjetivos diciendo que se trató de una decisión “polémica”.

Marcha de respaldo

El 22 de noviembre fue la primera marcha de respaldo a Ibarra. Los matutinos no se pusieron de acuerdo con la cantidad de manifestantes que participaron. Clarín, desde su portada, señaló que acudieron “más de 12 mil personas”, mientras que La Nación aumentó la cifra y dijo que hubo “unas 15.000”. En su nota interior, el diario consignó que el ibarrismo sugirió que fueron 20 mil. Página/12 no se jugó por una cifra y también publicó la evaluación de los allegados a Ibarra. Infobae fue el más optimista: dijo que hubo “cerca de 20.000” manifestantes. Para Ambito y El Cronista, el número fue 10 mil. El sitio oficial “anibalibarra.org.ar” informó que hubo 10 mil.

Ibarra en plena actividad

Mientras en la Legislatura porteña se decidía el proyecto de “cableado” que involucra entre otras empresas a Multicanal – solo registrado esa semana en un “suelto” por Infobae que lo calificó como “ley Clarín” – el matutino de la viuda de Noble correspondió con cuatro fotos consecutivas de sábado 19 al martes 22 de noviembre en sus ediciones mostrando al suspendido Ibarra en plena actividad pública. Pero si en el mismo período se observan otros matutinos, se puede concluir que el despliegue informativo y gráfico abarcó a todos los diarios. Por lo cual, la presencia mediática demuestra un fuerte trabajo de “prensa” por parte del equipo de Ibarra a cuya lógica no escapó ningún diario.

Una denuncia sospechosa

Entre el miércoles 23 y el jueves 24 Clarín le otorgó mucho espacio a la denuncia de una jóven que dijo que el hijo del abogado Iglesias era quien tiró una de las bengalas que incendiaron Cromañón. Pero al ir a declarar ante el juez, fue desmentida por sus amigos presentes en el recital y la joven reconoció que tenía una bengala pero no sabía si fue él quien originó el fuego. Mientras Clarín entendió el jueves que “El relato de la chica y sus amigos puso en duda quien tiró la bengala”; La Nación fue clara con “Cromagnon: se cayó la pista de la bengala”. Es decir, Clarín sobredimensionó una información contra uno de los representantes de los familiares, en este caso Iglesias, y luego desinformó cuando la pista fue descartada por vía judicial.

Verbitsky y algunos datos

La nota de Horacio Verbitsky que publicó el 27 de noviembre en Página/12 tuvo tres curiosidades: fue editada en la página 14 del diario, cuando suele ser una de las primeras; no fue anunciada en tapa (algo que por el contrario es habitual) y fue presentada como nota de “opinión”, pero el artículo estuvo cargado de información.

El artículo se centró en el presupuesto de publicidad del Gobierno porteño, como así también en las consultoras contratadas por Ibarra para su imagen y comunicación. Verbitsky señaló que hay “dos empresas contratadas”. Una es Bordó Comunicación, cuyo “principal accionista, Eduardo Pinheiro, a quien llaman Pino, es el esposo de Mónica Desperbasques, jefa de asesores del Jefe de Gabinete, Raúl Fernández”. La otra pertenece “a una histórica operadora de Enrique Nosiglia y el menemismo”. Se trata de la Consultora AR, de “Alejandra Raful” que planeó “la difusión en el diario de Hadad de que un imprevisto testimonio judicial sindicaba al hijo del abogado Iglesias como lanzador de la bengala que prendió fuego Cromañón”.

En referencia a Alejandra Rafuls, Verbitsky señaló que es “una bolsera de medios, especializada en operaciones de prensa”. Añadió que “Raful vende contactos con periodistas de distintos medios y mantiene una relación especial con aquellos que giran en la órbita de Daniel Hadad y el escribano Raúl Moneta. Dirigentes políticos de la Ciudad afirman que una de las funciones de confianza más delicadas de Raful es el enlace mensual entre el Casino flotante y Pablo Enrique Maggioli, en quien Ibarra confía las cuestiones de números”.

Iglesias contra Clarín

Hasta aquí como se puede comprobar los familiares de víctimas de Cromañón nunca obtuvieron espacios propios relevantes en la prensa gráfica en general y en Clarín en particular. El sitio La Vaca (www.lavaca.org) publicó el 1 de diciembre un reportaje al abogado José Iglesias, representante de un sector de familiares de víctimas de Cromañón. Allí, se despachó contra medios y periodistas. Entre otros conceptos Iglesias dijo que “la sensación sobre los medios es lamentable. Es lamentable lo de Clarín, ni hablar lo del grupo Hadad. En Clarín cada tanto sale alguna nota y compensamos. Pero es lamentable lo de las pautas publicitarias, y cómo eso maneja lo que dicen los periodistas. Clarín ya es un manual de la corrupción periodística”.

La mayoría de los diarios ignoró que la Legislatura aprobó el 6 de diciembre la ley que permite que las empresas de TV por cable no tengan que soterrar el cableado. Las empresas de cable de Capital son Multicanal (Grupo Clarín), Cablevisión (cuyo 25% también es de Clarín, 25% de Fintech y 50% del Grupo Hicks) y Telecentro (Grupo Pierri). Hay que aclarar que el proyecto fue avalado por algunos ibarristas y algunos macristas.

El 22 de diciembre la Cámara del Crimen revocó los procesamientos por homicidio culposo que pesaban contra Ibarra y otros ex funcionarios porteños por la tragedia de Cromañón y atribuyó a funcionarios del área de controles un delito menor: "incumplimiento de los deberes de funcionario público".

Solo Ambito publica el documento de los Familiares

El primer aniversario de la tragedia de Cromañón sólo mereció fuertes despliegues periodísticos en La Nación y el dominical Perfil. La Nación le otorgó el viernes 30 de diciembre la foto principal de su edición junto a “El mismo dolor, a un año de la tragedia en la disco”. El sábado 31 volvió a colocarlo en tapa con un foto de los familiares en la Catedral destacando “Bergoglio: ‘Aún no lloramos lo suficiente esta tragedia”. En el interior, consignó que en la multitudinaria marcha “ante 20 mil personas, los familiares de las víctimas leyeron un duro documento con fuertes cuestionamientos al gobierno nacional”. El lunes 2 de enero de 2006, registró que “El Gobierno reivindica su actuación” basado en declaraciones del ministro Aníbal Fernández. El dominical Perfil, le dedicó un suple al aniversario.

Ambito fue el único medio que publicó completo el documento de familiares y amigos de Cromañón el lunes 2 de enero. De su lectura surge que diversos grupos de deudos hacen responsable, en general, al Gobierno nacional por “encubridor”. Para ellos Chabán e Ibarra son los principales responsables. Y sostuvieron que había un “pacto de impunidad” para evitar que se haga Justicia que abarcaba a Kirchner, Alberto Fernández, Ibarra, Telerman, Vilma Ibarra y Raúl Fernández.

Nada de esto publicó Clarín.

El viernes 30 de diciembre apenas un pequeño título lateral, al pie de la tapa recordaba “A un año de Cromañón”, con una nota “color” de los “objetos perdidos” que nadie aún reclamó. Fue editada en la página 44.

Eso sí el “juicio a Ibarra” se editó en la página 12, con otro título funcional al ex jefe de gobierno suspendido: “Un zamorista pide investigar a toda la Legislatura”. El sábado 31, incluyó una foto de la marcha acompañado por “Una multitud por el dolor de Cromañón”. Otra vez recurrió a una “nota color” para cubrir la movilización en las páginas 52 y 53. Dos pequeños recuadros sirvieron para consignar la homilía de Bergoglio, de la cual Sergio Rubín dijo que “cada uno sabrá donde le cabe el sayo”. Clarín nunca publicó el documento de los deudos y las críticas quedaron registradas en “notas color” donde precisó que hubo “cánticos muy duros contra Ibarra y Chabán”. El lunes 2, Clarín no publicó ni una línea sobre Cromañón. Eso sí, ese día en la página 8, siguió publicando informaciones funcionales al jefe de gobierno ahora con: “El juicio a Ibarra divide las aguas dentro del macrismo”.

El 5 de enero de 2006 unas treinta personas supuestamente familiares de víctimas de Cromañón realizaron una protesta frente a la casa del suspendido Jefe de Gobierno porteño, en el barrio de Villa Ortúzar.

Dos informes imparciales

De todo el relevamiento de Clarín hay que destacar dos notas que publicó los domingos 8 y 15 de enero del corriente año. El primero fue firmado por Mariano Thieberger y el segundo por Mariana García. Ambos fueron acompañados por una breve columna de análisis del periodista Walter Curia. En ambos casos además de incluir las dificultades de Ibarra para juntar los votos que necesitaba para mantenerse en su cargo, desde la edición de títulos, volantas y bajadas, el tratamiento fue ecuánime. De hecho fueron las notas más equilibradas que presenta Clarín a lo largo de todo el relevamiento realizado por DsD.

Un “revés” de Ibarra que Clarín se negó a ver

El 17 de enero, Ibarra se presentó ante la Sala Juzgadora y pidió la nulidad del juicio político aduciendo en un fuerte discurso que es “Es ilegal, contrario a la Constitución y al reglamento”. Los tres pedidos de nulidad del juicio político formulados por la defensa de Ibarra fueron rechazados por una mayoría de doce de los quince legisladores que integran el cuerpo, aunque con disidencias entre ellos.

Aún cuando la mayoría de los diarios evaluaron que Ibarra había recibido un “revés” por parte de legisladores de PRO, ARI y el Frente Para la Victoria, Clarín, en cambio, prefirió titular “Ibarra acusó duro, pero igual sigue el juicio”. El miércoles 25 de enero, en el marco del juicio político se conoció que más de un testigo se había reunido con Ibarra y sus abogados antes de prestar declaración.

Algunas crónicas periodísticas precisaron que la revelación fue hecha por uno de los testigos mientras era indagado por el legislador kirchnerista Helio Rebot quien se percató que todos tenían instructivos escritos a los cuales – cada tanto - consultaban antes de responder. La confesión causó un revuelo político en la Legislatura. La Nación, al día siguiente tituló: “Complica a Ibarra un polémico testigo” destacando en la bajada: “Le habrían dictado la declaración”.

Clarín, en tanto, mantuvo su línea de defensa del suspendido jefe de gobierno y tituló: “Juicio a Ibarra: defensores y fiscales cruzaron denuncias por presiones”. En este caso, Clarín forzó la interpretación de los hechos.

En el panorama político firmado el 29 de enero por Jorge Lanata en el dominical Perfil, el periodista criticó a lo que llamó “prensa K”, aunque sin decir quiénes la conforman. Se refirió al juicio político y a la confesión de un testigo de haberse reunido con el suspendido jefe de Gobierno antes de la declaración. Dijo Lanata que, “para la prensa K, el debate no existió. ‘Acusaciones cruzadas de presiones’ dijeron los diarios, ‘Defensa de Ibarra niega presión a testigos’, etcétera”. Añadió que “el lobby ibarrista en los medios funciona a la perfección”.

Clarín minimiza los testimonios contra Ibarra

Clarín el domingo 29 de enero publicó declaraciones del vicepresidente Daniel Scioli quien sostuvo que llevar al jefe de Gobierno al banquillo “es una barbaridad”. Siguió el miércoles cuando editó una nota interior titulada “Fuerte cruce entre familiares de Cromañón y el fiscal Strassera” (en realidad Strassera hacía muchos años que no era fiscal y en el juicio actúo como defensor de Ibarra). Ese día minimizó la declaración de un inspector que comprometió al suspendido jefe de gobierno con sus dichos.

La Nación, en cambio, tituló “Otro ex inspector testificó en contra de Ibarra”. Y equilibró el viernes jerarquizando en su tapa una declaración de Felipe Solá, quien dijo que “el juicio a Ibarra es una carnicería”. Ese día la nota de Clarín sobre el juicio político comenzó diciendo que la testigo Alicia Oliveira “no aportó nada nuevo”. Exactamente las mismas palabras que usó el defensor de Ibarra y que se podían leer en la misma nota apenas cinco párrafos después. Una desprolijidad periodística.

Así editó la renuncia de Romagnoli

El jueves 16 de febrero presentó su renuncia a la Sala Juzgadora el legislador “zamorista” Gerardo Romagnoli, luego de denunciar que el juicio político a Ibarra se convirtió en un “show”. El hecho repercutió en los diarios del viernes 17 de febrero. Nuevamente se vieron las diferencias a la hora de editar. Clarín tituló en tapa “Renunció uno de los juzgadores de Ibarra” con la volanta “más polémica” dando a entender que todo lo que ocurría en esa instancia es “polémico”.

La Nación, en cambio, estampó en su portada “Favorece a Ibarra una deserción en el tribual que lo juzga”.

Lectura de cargos

El miércoles 1 de marzo repercutió en las tapas de los diarios la sesión de la Legislatura en la que se leyó la acusación contra Ibarra tras lo cual el suspendido jefe de Gobierno ensayó su defensa. Los diarios volvieron a mostrar sus diferencias a la hora de editar.

Clarín tituló en su portada “Pidieron destituir a Ibarra, pero él dice que es un golpe”. Sin embargo en su página 3 el rotativo fue “Ibarra denunció un golpe y los fiscales piden la pena máxima”. En su tapa, Clarín también editó la foto del padre de una chica muerta en Cromañón haciendo el gesto de pasarse el dedo por la garganta y dedujo que fue una “amenaza de muerte”. La secuencia de esa fotografía también fue editada en la cobertura del hecho que hizo Página/12.

La Nación sin embargo consideró en portada que “Ibarra pidió perdón por Cromagnon”. El viernes, en tanto, los diarios editaron la marcha en defensa del suspendido jefe de Gobierno. Clarín publicó en su tapa una foto del acto sobre el título “Multitudinario acto en defensa de Ibarra”. Allí dijo que acudieron 35 mil personas. La Nación, bajó la cantidad a 20 mil. Ambito vio 25 mil. Página estimó entre 30 y 40 mil concurrentes.

Posición editorial

En 2005, Clarín publicó al menos cuatro editoriales sobre las alternativas del caso Cromañón que resultan útiles para determinar hasta donde la decisión de la empresa se involucró en la defensa de Ibarra.

El 4 de agosto, publicó “La agresión como método de protesta”. Allí sostuvo que “El lunes pasado, la presidenta de las Abuelas de la Plaza de Mayo sufrió la agresión de un grupo de familiares de víctimas de Cromañón, por lo que consideran su alineamiento con el jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, en la cuestión abierta por el pedido de juicio político a este último”. Agregó que “Los familiares de las víctimas de la tragedia de Once tienen todos los motivos para sentirse heridos y todo el derecho de opinar y tomar posiciones sobre los temas vinculados con el hecho o sobre cualquier otro”. “Pero nada justifica que ellos, ni nadie, canalicen sus ideas o emociones a través de la violencia, en abierta violación de las leyes” añadió.

El 13 de noviembre el editorial se tituló “Dos inquietantes signos de la política y de la sociedad”. El texto apuntó a rechazar tanto el pase del diputado Borocotó a las filas del oficialismo como también algunas actitudes de los “familiares de las víctimas de Cromañón”. Para Clarín ambos hechos “revelan una degradación de la vida política y de los comportamientos sociales, que afecta la salud y la confiabilidad de las instituciones”. Con respecto al primer punto explicó que “hay límites que no deberían traspasarse en honor de la ética — o la apariencia de la misma — y del respeto a los ciudadanos que no gobiernan sino a través de sus representantes”. Dijo que “Operaciones como las que se comentan no enaltecen ni otorgan credibilidad a quienes las protagonizan o las propician, y sólo contribuyen a difundir la desconfianza de la ciudadanía en el sistema político”. Al referirse a la segunda instancia señaló que “En los últimos tiempos algunos familiares profirieron amenazas contra funcionarios y jueces y, la semana pasada, irrumpieron en la Legislatura con el propósito de no permitir que sesionara, salvo en el caso que el balance de votos fuera favorable a su propósito de promover el juicio político a Ibarra”.

El editorial más explicito fue publicado el 16 de noviembre de 2005. Se tituló “Responsabilidades del Estado y de la política”. Clarín aseguró que:

“el juzgamiento político es un instrumento previsto en la Constitución de la Ciudad, por lo cual su utilización es perfectamente legítima. Sin embargo, la decisión de un grupo de legisladores de segmentos contrapuestos, de apelar a esa instancia estuvo revestida, desde el comienzo, de un fuerte y cuestionable sentido político. Todo indica que su intención básica no era contribuir al esclarecimiento de los hechos que desencadenaron la tragedia de Cromañón ni de las responsabilidades involucradas en los mismos, sino crear un vacío institucional para obtener réditos políticos”.

El 19 de noviembre de 2005, otro editorial equiparó la violencia ocurrida en una formación ferroviaria de la localidad bonaerense de Haedo, con algunas actitudes de familiares de víctimas de Cromañón. “La violencia de hoy en la sociedad” fue el título del editorial. Para trazar un paralelo – entre hechos de naturaleza bien distintas – el texto publicado sostuvo que “La amenaza y la violencia se están convirtiendo en recurso habitual de los reclamos y protestas, aun los más legítimos, lo que habla de una inquietante degradación de las conductas personales y de las relaciones en el seno de la sociedad”. Explica que se refiere a

“Uno de ellos fue la ola de violencia desatada en Haedo, motorizada en parte por activistas, pero que tuvo la adhesión espontánea de muchas personas, mayormente jóvenes. Casi paralelamente, una solicitada y declaraciones a los medios de difusión de miembros del Consejo de la Magistratura dieron cuenta de que algunos de sus miembros recibieron amenazas, incluso de muerte, por parte de familiares de víctimas de la tragedia de Cromañón”.

Como se puede observar Clarín asoció en al menos dos ocasiones a los familiares de las víctimas de Cromañón a la “violencia” trazando paralelos con la agresión a la presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo y los disturbios en una formación ferroviaria en Haedo. Pero lo central tal vez su abierta oposición al juicio político a Aníbal Ibarra del cual sólo reconoció que se trataba de un legítimo procedimiento constitucional.

Conclusiones

El presente relevamiento demuestra que Clarín fue “ibarrista” por decisión editorial. Fue coherente: desde las editoriales, pasando por la cobertura informativa, hasta las decisiones de portada. Que se haya tratado de una decisión editorial salva la participación de sus periodistas en la redacción y edición de notas. Debe destacarse que la mayoría de las informaciones publicadas no llevaron la firma de los redactores, quienes ejercieron el derecho a no suscribir al pie los contenidos publicados.

En catorce meses, dos informes coyunturales sobre la temática publicados – como se indicó aquí – en enero de 2006 constituyeron las únicas notas cuyas ediciones contemplaron a todos los actores: oficialismo y oposición partidarios; familiares etc.

Tal como se precisa en esta Zona Dura, de la cobertura informativa desplegada por Clarín se puede observar:

Editó en forma dividida la temática en cuestión favoreciendo siempre a Ibarra por los espacios y secciones que le dedicó relegando a otros actores opositores; minimizó las marchas de los deudos; difundió las primeras encuestas oficiales que favorecían en la coyuntura a Ibarra y le otorgó protagonismo en sus primeras planas al entonces funcionario y nunca a la Comisión Investigadora, a la Sala Acusadora ni a los Familiares. También apoyó el referéndum impulsado por Ibarra; ignoró presentaciones judiciales de los abogados de familiares; tuvo tratamientos desequilibrados y desinformó; sobredimensionó una falsa denuncia contra Iglesias; mostró desprolijidades periodísticas, instaló reiteradamente a la “violencia” asociada a los familiares y forzó interpretaciones de los hechos.

Sea como fuere, la realidad se encargó de escribir otra historia.

DsD 16 - 3 - 2006
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