| Una serie informativa desequilibrada |
| El juicio polìtico a Ibarra, según Clarín |
¿Fue Clarín un diario
“ibarrista” en los catorce meses de cobertura informativa luego
de la tragedia del boliche República Cromañón? El DsD presenta
un relevamiento de ese período para observar que el matutino más
importante del país favoreció siempre a Ibarra por decisión editorial.
Así le otorgó protagonismo en sus primeras planas y nunca a la Comisión
Investigadora, a la Sala Acusadora ni a los familiares de víctimas
de Cromañón. Apoyó abiertamente el referéndum impulsado por Ibarra;
ignoró presentaciones judiciales de los abogados de Familiares;
tuvo tratamientos desequilibrados; desinformó; sobredimensionó una
falsa denuncia contra el abogado José Iglesias y mostró desprolijidades
periodísticas.
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Clarín del 1º de febrero de 2006.
El diario denomina como "fiscal" a Strassera, cuando ya
hacía tiempo que había dejado de serlo. |
El 7 de marzo de 2006 la Legislatura porteña decidió destituir de
su cargo al jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
Aníbal Ibarra por “mal desempeño” de acuerdo al procedimiento establecido
en la Constitución porteña.
La enorme mayoría de los argentinos recibieron información sobre el
juicio político a Ibarra y su destitución final a través de los medios
de comunicación. Es decir, se formaron opinión de los hechos a través
de la construcción de la realidad mediática que día a día – como los
capítulos de una novela – fueron armando y desarmando los grandes
medios de comunicación. En Argentina, los diarios nacionales que se
editan en Capital Federal tienen la capacidad de formar la agenda
de cada día, que luego las emisoras radiales replican desde la mañana
temprano y la TV le otorga “vida” mostrando imágenes. Agencias de
noticias y portales amplían la información, ingresan temas durante
la jornada siguiente. Y así nuevamente los matutinos “marcan agenda”
al día siguiente.
Pero ¿fueron los diarios equilibrados a la hora de editar? ¿Dieron
a conocer todos los puntos de vista? ¿Contemplaron todas las lecturas
de los principales actores a lo largo de los catorce meses de cobertura?
O por el contrario ¿fueron parciales?
DsD hizo un relevamiento de todas las noticias publicadas en seis
diarios nacionales desde el 31 de diciembre de 2005 al 8 de marzo
de 2006. El extenso trabajo fue posible debido a que DsD cuenta con
una base de datos que le aporta los 107 números del “Reporte Semanal”,
la “newsletter” que DsD comercializa mensualmente para sus abonados
desde marzo de 2003. Esa publicación describe semana a semana
la construcción de la agenda mediática, cuantifica las
portadas de los matutinos y realiza un análisis cualtiativo
sobre la forma de editar de los matutinos, en los diversos temas.
La amplitud y extensión del trabajo exigió restringir el estudio a
sólo a un matutino. En este caso, por ser el matutino que más ventas
genera, por pertenecer al multimedios más poderoso del país, se hizo
eje en el diario Clarín. Es decir, en el período señalado se consideró
de Clarín todas las portadas que incluyeron el tema Cromañón; todas
las notas informativas y de opinión publicadas en las secciones Sumario,
El País, Sociedad, Policiales y Opinión, incluidas sus editoriales.
De esa forma el trabajo deja de ser exploratorio para ser sistemático
sólo para el caso Clarín.
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| Algunas precisiones |
Hay que realizar al respecto varias precisiones.
A lo largo del trabajo se mencionan otros matutinos con el objeto
de que el lector pueda “espejar” la construcción de Clarín con otros
de signo distinto y en algunos casos, decididamente opuestos. Pero
en el caso de otros diarios el relevamiento fue exploratorio y no
sistemático. Precisamente en ese registro se hacen salvedades con
respecto a otros matutinos, para que el criterio de editorial de Clarín
no aparezca sin el contexto mediático como si fuera el único que se
comportó en ese u otro sentido. Las conclusiones, no hay que hacerlas
extensivas a todo el multimedio: sólo son válidas para el diario,
ya que las señales como TN o el Canal 13, a priori, han tenido otros
comportamientos periodísticos.
La exploración sobre otros matutinos permitió observar, por ejemplo,
que el diario Infobae fue “ibarrista” más por omisión que por acción.
Su propietario, Daniel Hadad parece haber puesto a disposición del
ex jefe comunal la Radio 10 – líder dentro de las AM – antes que el
matutino que tiene mucho menos alcance. Un ejemplo alcanza: como ya
informó oportunamente DsD, el abogado de un grupo de familiares de
Cromañón, Fabián Bergenfeld, denunció ante la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos a Hadad y a Eduardo Feinmann, por la cobertura
informativa realizada por Canal 9 y Radio 10 de la tragedia del boliche
de Once.
Es importante señalar que este trabajo no emite un juicio de valor
sobre la situación que atravesó Aníbal Ibarra, sobre su desempeño
en la tragedia ni sobre su responsabilidad política. Su mención es
sólo referencial, a la hora de desmontar una construcción mediática.
La opinión sobre Ibarra le corresponde a cada uno de los lectores
de DsD.
Finalmente hay que aclarar que el diario Clarín tiene todo el derecho
de decidir apoyar o criticar a quien quiera. Es un criterio editorial
con el que uno puede disentir o acordar, pero en todos los casos debe
respetar. Por lo cual, para DsD está fuera de discusión ese criterio.
En todo caso, lo que aquí se observa es cómo lo hizo.
Realizadas estas salvedades, el siguiente es el trabajo.
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| Primeras notas, marcha de familiares |
El domingo 3 de enero de 2005 se
produjo una marcha espontánea desde la sede del boliche hasta la
jefatura de Gobierno porteño. La Nación, La Prensa, Página/12 y
Ambito colocaron en tapa que la movilización pidió la renuncia del
jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, o bien que exigieron justicia.
Por el contrario, Clarín apenas editó una foto epígrafe en la página
29, que junto al título “Marcha y cacerolazo” apuntó que:
“centenares de personas marcharon anoche a Plaza
de Mayo en reclamo del esclarecimiento del incendio en República
Cromañón. Habrían partido a las 20.30 desde la puerta de la disco
y permanecieron veinte minutos frente a la sede de gobierno porteño.
Después se desconcentraron en forma pacífica”.
La Nación, en tanto, editó ese domingo la foto de la marcha en
su portada, destacando que hubo “2500 personas” que “pidieron la
renuncia de Aníbal Ibarra”. La Prensa dijo que fueron “centenares”
que gritaron “Ibarra y Chabán la tienen que pagar”. Para Ambito
hubo “3.500 personas” que “pidieron justicia”. Página/12 no ocultó
el hecho a sus lectores. Mencionó la marcha en tapa y en la página
4, consignó el reclamo de justicia de “unas mil personas” que pidieron
la renuncia del jefe porteño.
En esos primeros días, la construcción mediática para presentar
cotidianamente la tragedia de Cromañón tuvo varias aristas: la reconstrucción
de los hechos en sí mismos; los testimonios de los sobrevivientes;
la historia de los deudos; la vida de Chabán y la historia del grupo
Callejeros. Fueron relatos “blandos” que se editaron en las secciones
de información general. Se sumaron también, las implicancias en
la designación de Juan José Alvarez como secretario de Seguridad
porteño. Ese relato, que recién empezaba, se editó en la sección
“El País”. En esa sección de “política” – como en la de cualquier
diario del mundo – el discurso es más conceptual, es decir “duro”.
La decisión provisoria de los editores de Clarín de llevar determinados
aspectos informativos a la “blanda” sección “Sociedad” fue la primera
edición editorial.
Aún con esa óptica Clarín produjo el domingo 9 de enero, un trabajo
periodístico notable. Con la edición general de Silvia Fesquet,
incluyó en su edición la historia de 39 jóvenes que fallecieron
en Cromañón, con sus respectivas fotos y los recuerdos de sus seres
queridos. La investigación, edición y textos, estuvo a cargo de
Pablo Calvo, Claudio Savoia, Gerardo Young, Liliana Moreno y Alejandra
Toronchik. La fotografía fue de Dani Yako. Claro que se trató del
primero y último trabajo del nuevo equipo de investigación del diario
sobre Cromañón.
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| Las primeras encuestas de Ibarra que favorecen a Ibarra |
Dos encuestas fueron difundidas el
domingo 9 de enero y coincidieron en otorgar el cuarto lugar en la
cadena de responsabilidades por la tragedia de Cromañón a Aníbal Ibarra.
El mismo día, Horacio Verbitsky en Página/12 anticipó sus dudas sobre
las mediciones oficiales. Clarín editó una encuesta del Centro de
Estudios de la Opinión Pública (CEOP) titulando “La gente piensa que
Chabán es el mayor responsable del desastre”, mientras la bajada puntualizaba
que “Muy cerca en el nivel de responsabilidad siguen la persona que
disparó la bengala y los inspectores del Gobierno de la Ciudad”. Un
gráfico mostró que Ibarra se ubicaba recién en el cuarto lugar de
responsabilidades. A la vez, Página/12 presentó el mismo día un sondeo
de OPSM de Zuleta Puceiro que otorgó el principal lugar a los organismos
de control, después a quien arrojó la bengala y luego a Chabán. Indicó
que el cuarto lugar sería para Ibarra.
Si los lectores recurrían a la nota “Asfixia”, de Horacio Verbitsky,
publicada ese mismo domingo en Página/12 podrían haber leído bajo
el título “Obscenidades” que el periodista aseguraba que la noche
del jueves último funcionarios municipales se reunieron para analizar
“el impacto sobre la imagen de Ibarra”. “Este análisis puede tener
sentido en la intimidad de un político, pero su difusión a través
de los medios con el propósito de influir en la opinión pública profundiza
la ruptura de un sector de la clase política”, comentó.
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| Antes de ser interpelado, Ibarra toma la iniciativa mediática |
Febrero iba a empezar con la interpelación a
Ibarra citado para el primer día del mes. Antes ese evento, el jefe
de Gobierno tomó la iniciativa mediática y anunció la realización
de un referéndum para preguntarle a la ciudadanía si debía renunciar
o seguir en el cargo, a la vez que decidió denunciar a Mauricio
Macri como responsable de su encrucijada política.
Así Clarín el domingo 30 de enero abrió su edición dándole
espacio a la ofensiva del jefe de gobierno porteño contra su principal
rival al colocar “Ibarra: Macri hace un show con la tragedia”. Volvió
a tapa el martes 1º al abrir con “Ibarra pone en juego su gobierno”
y una día después editó – para compensar tanto espacio al ibarrismo
- “Referendo de Ibarra: crítica de la oposición”. Es decir, Clarín
editó con un signo favorable a Ibarra concediéndole espacio e iniciativa
pero contraponiendo en menor medida la opinión de la oposición.
Por su parte, La Nación ese domingo puso en lo alto de la tapa
“Se agravó la crisis política tras la interpelación a Ibarra”, con
una lectura desfavorable al gobierno porteño. El martes 1º editó
“Convocó Ibarra a una consulta para votar si se queda o si se va”
y el jueves sentenció “La Justicia dio vía libre al referendo porteño”.
Entrevistado en Clarín y La Nación el domingo 30 de enero, con
acusaciones a Macri, con balances de su interpelación y con diversos
análisis sobre su futuro político, el jefe de gobierno porteño logró
así estar en las portadas de los dos matutinos a un mes de la tragedia
de Cromañón. Como ya se apuntó Clarín presentó en su tapa “Ibarra:
‘Macri hace un show con la tragedia’”. Su segundo título se lo brindó
al aniversario de la tragedia, que fue el “tema del domingo” en
donde consignó una historia de dos sobrevivientes de la tragedia,
titulado “Pelear por la vida”. Por su parte, La Nación instaló en
lo alto de su portada “Se agravó la crisis política tras la interpelación
a Ibarra”.Añadió que “el jefe de gobierno no sabe si irá cuando
se reanude la sesión”.
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| Kirschbaum apoya el referéndum, La Nación dice que
es “oportunista” |
La convocatoria a referéndum de Ibarra fue considerada
en Clarín como “valiente” mientras que para La Nación fue un acto
de “oportunismo político”. El 1º de febrero el editor general de
Clarín, Ricardo Kirschbaum escribió en su columna de página 2:
“Ibarra decidió someterse a la decisión de la gente
y anunció su voluntad de autopromover un referéndum de revocatoria
de mandato, previsto en la Constitución porteña. Es un paso riesgoso,
realista y valiente”.
Dijo que:
“se había desatado una ofensiva durísima, encabezada
por el macrismo y la izquierda dura, que iba restándole margen de
acción. Como el mandato de Ibarra termina en el 2007 y además no
puede aspirar a la reelección, el camino hasta el final se iba a
asemejar a una larga agonía. Iría desangrándose en un tránsito sin
futuro”. Y concluyó: “Ibarra no tiene garantizado nada. Sencillamente
no tenía futuro, si llegaba a concluir su período. Es un acto de
coraje, aun si pierde”.
La Nación fue el primero en expresarse editorialmente (el 2 de
febrero) en contra del referéndum que lanzó Ibarra. En un editorial
titulado “Ibarra y su oportunismo político”, señaló:
“La decisión de Ibarra de convocar a una consulta
electoral vinculante para decidir si continúa o no en su cargo contraría
a todas luces el espíritu de la Constitución de la ciudad, que ha
concebido el referéndum de revocación del mandato de los funcionarios
como un derecho de los gobernados y no como un artilugio de los
gobernantes para superar los efectos de una crisis política que
los afecta o los debilita”.
Agregó que:
“El jefe de gobierno, al proponer por sí mismo la
celebración del referéndum, se ha adueñado de una iniciativa que
les pertenece a los ciudadanos y la ha convertido en un instrumento
al servicio de su neto interés político. Si los gobernantes se arrogan
el derecho de llamar a elecciones cuando les conviene y no cuando
lo establecen las reglas de juego institucionales, el régimen constitucional
democrático deja de ser un sistema concebido en función del bien
público o del interés ciudadano para pasar a ser un recurso ajustado
a sus conveniencias y a su sentido de la oportunidad”.
Destacó que:
“De ninguna manera corresponde que se convoque
a una elección o a un referéndum de revocación mediante una interpretación
distorsionada de lo dispuesto por la Constitución local”.
En Página/12 también hubo espacio para una opinión contraria al
oficialismo. Verbitsky dijo que “La revocatoria es una herramienta
del ciudadano contra las autoridades. Es más que dudoso que el Superior
Tribunal considere constitucional su uso por el gobierno en contra
del interés de los electores. La misma desidia que abandonó a su
suerte a los chicos en Cromañón se observa en el control del padrón
electoral de la Ciudad”.
El diario Clarín editó el 6 de febrero en su portada como título
principal “Referendo: Ibarra busca que se vote en mayo”. En su página
3 tituló “El referendo. El plan de Ibarra para que se vote a fines
de mayo”. En tanto, para tener información sobre la “estrategia”
de los familiares de las víctimas de Cromañón, el lector debió llegar
hasta la página 40 del diario. Es decir, el “plan” de Ibarra mereció
más consideración que la “estrategia” de los deudos de los 194 muertos.
Desde entonces Clarín decidió editar con ese criterio: le otorgó
páginas de “El País” a los hechos políticos mayoritariamente protagonizados
en positivo por Ibarra y dejó que “Sociedad” o “Policiales” se hiciera
cargo de la actividad de los familiares.
Hasta tal punto resultó confuso el desdoblamiento informativo que
el 6 de febrero se ganó el “no me gustó” en la sección “El juicio
final” del lector Facundo Chaves, estudiante jujeño de 29 años.
En su crítica dijo que no le gustó “el desorden con que se presentaron
las noticias relacionadas con la tragedia de Cromañón, publicadas
en dos secciones distintas, El País y Sociedad”. Paralelamente,
en la página de apertura de El País, con “el plan” de Ibarra para
el referendo, Fernando González firmó una columna donde señaló que
“la investigación de lo que ocurrió en Cromañón pasó a segundo plano.
En la vidriera del escenario se instaló el referendo”. Es correcto,
a esa instalación contribuyó Clarín.
El 13 de marzo, en tanto, Verbitsky volvía a criticar desde Página/12.
En su columna de ese domingo señaló que la hermana del jefe de gobierno
porteño, Vilma Ibarra, la ex subsecretaria de Control Comunal, Fabiana
Fizbin, el también renunciante Juan Carlos López, y el jefe de Gabinete,
Raúl Fernández “manejaban en forma exclusiva las cajas negras de
la ciudad”. Señaló que “por eso antes de reunirse con los familiares
de las víctimas de Cromañón, Ibarra realizó un insólito encuentro
con los propietarios de boliches”.
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| Empieza la investigación contra Ibarra. Sale Chabán |
Abril y mayo de 2005 fueron meses donde la información
sobre la temática cayó en espacios y valoración periodística en
todos los diarios. Los hechos más relevantes fueron el 8 de abril,
cuando comenzó la labor de la Comisión Investigadora de la Legislatura.
Y el 13 de mayo cuando la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones
de los Criminal y Correccional dispuso la libertad de Chabán porque
entendió que no había riesgos de que se fugara ni de que pudiera
entorpecer la causa.
El 19 de mayo Clarín sólo consignó las declaraciones del presidente
Néstor Kirchner en respuesta a los camaristas autores del fallo
sobre Chabán. Fue la última vez que el Presidente de la Nación opinaría
públicamente sobre la causa. En su sección “Sociedad”, en donde
durante toda la semana editó el tema, ese día sólo publicó textual
- sin hacer ningún tipo de valoración - una carta de la madre de
Chabán dirigida al mandatario. Clarín excluyó de su cobertura periodística
una presentación judicial de los familiares de las víctimas para
que el juez que instruía la causa llame a declarar al jefe de Gobierno
porteño Aníbal Ibarra. Por el contrario esa información, sin embargo,
fue una “cabeza” de página en La Nación, que tituló: “Cromagnon:
insisten en acusar a Ibarra”. Señaló que los deudos de los jóvenes
fallecidos “piden que el jefe de gobierno declare en la causa; también
se pide la imputación de los ex secretarios Antuña y López”. Es
decir, en este punto Clarín ignoró una información generada por
los familiares de las víctimas de Cromañón.
Junio de 2005 no trajo noticias de relieve sobre la temática. De
hecho fue el mes en el cual relevamiento de DsD demuestra que el
tema Cromañón prácticamente desapareció de las páginas de los matutinos.
La excepción fue el 3 de junio al conocerse el procesamiento sin
prisión preventiva por homicidio culposo seguido de sendos embargos
por 10 millones de pesos contra el líder de Callejeros y los músicos
que tocaron en Cromañón.
Por el contrario en julio, Cromañón volvería a ocupar espacios
impactantes. El 5 de julio, La Nación castigó al jefe de gobierno
porteño con “Obstruye Ibarra la investigación legislativa por el
Caso Cromagnon”, basado en la no autorización para que comparezca
el secretario de Seguridad ante la comisión parlamentaria. Espacios
menores mereció que el 11 de julio cuatro bomberos involucrados
en presuntas irregularidades en el funcionamiento de Cromañón fueran
pasados a disponibilidad por la jefatura de la Policía Federal.
El 28 de julio se publicó en algunos matutinos la primera solicitada
en apoyo a Ibarra. Bajo el lema “Por la justicia, contra la manipulación
política”, sobrevivientes y familiares de la tragedia de Cromañón,
artistas, intelectuales, deportistas, Abuelas de Plaza de Mayo,
representantes de entidades religiosas, entre otros, manifestaron
“su compromiso irrenunciable con los valores democráticos y la plena
vigencia de las instituciones de la Ciudad de Buenos Aires”. En
la solicitada, cerca de 200 firmantes, expresaron su preocupación
por la manipulación política de la tragedia. Entre los firmantes
figuraron, Estela Carloto, Ernesto Sábato, Javier Calamaro, Dolores
Demonty y Rodolfo Suárez, Adriana Varela, Amadeo Carrizo, Miguel
Rep, Rosa Bru, Roberto “Tito” Cossa, Lito Vitale, Leopoldo Federico,
Raúl Portal, organizaciones sociales de la ciudad, de derechos humanos
y otros.
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| Trato distinto para quien acusa y para quien se
defiende |
El 29 de julio la Comisión Investigadora
presentó el dictamen para promover el juicio a Ibarra por
“mal desempeño”. El diario Clarín, al
día siguiente, no incluyó ese dictamen entre sus títulos
de portada. Simplemente lo registró en los pequeños
recuadros de la parte superior de la tapa, denominada “friso”.
Para acceder a la nota, los lectores debieron ir hasta la página
41, de la sección Sociedad.
La respuesta de Ibarra al dictamen de la Comisión Investigadora
se demoraría hasta septiembre.
¿Que hizo Clarín? El viernes 9 de septiembre, Ibarra
brindó una conferencia de prensa con una serie de anomalías
muy precisas del documento de la Comisión y anunció
que enjuiciaría penalmente a algunos de sus integrantes.
Al día siguiente, Clarín editó su título
principal “Ibarra acusa a la comisión de falsificar
pruebas”. La información fue publicada en la página
3 del diario, “abriendo” la sección “El
País”. Es decir, un tratamiento absolutamente desbalanceado.
Los lectores de Clarín no pudieron acceder a un tratamiento
igualitario de la información, tanto de quien acusa como
de quien se defiende. Ergo: muchísimos lectores de Clarín
quedaron expuestos a la desinformación.
Por el contrario, La Nación, le otorgó tanto al dictamen
de la Comisión investigadora como a la posterior descalificación
que hizo Ibarra, un espacio secundario en la portada.
En definitiva, un tratamiento igualitario.
Hasta Página/12 editó – el 30 de julio –
a las partes en pugna en forma igualitaria como hizo La Nación.
Página le dio el protagonismo a la Comisión Legislativa
el día que emitió el dictamen bajo el título
“La batalla Capital” sobre una foto de los diputados
porteños. También mereció la totalidad de la
portada la réplica del jefe de Gobierno porteño, con
su foto y bajo el título “La Defensa” el 10 de
septiembre.
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| Que Ibarra tenga que declarar no amerita
las portadas |
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Sin embargo, la confirmación de que Ibarra
debería presentar su defensa ante la Comisión Investigadora
de la Legislatura fue omitida de las portadas. Clarín la
editó con poco espacio en la página 16 y La Nación
la envió a la 30. Esa semana se produjo una nueva marcha
de los deudos – que reunió a 4.000 personas –
pero ambos diarios le otorgaron poco espacio en sus ediciones y
no incluyeron los cánticos contra el jefe comunal.
El 1 º de agosto un “grupo minoritario de familiares”
de víctimas de Cromañón le arrojó huevazos
a Estela Carlotto por haber firmado la solicitada antes mencionada.
El hecho contra la prestigiosa dirigente fue portada de todos los
matutinos, quienes coincidieron en repudiar – mediante editoriales
y opiniones firmadas – la agresión.
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| El pedido de juicio político |
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La primera semana de agosto los principales
diarios argentinos publicaron editoriales para fijar posición
con respecto al pedido de juicio político (ver más
adelante “Posición Editorial).
El 27 de septiembre la Cámara del Crimen cambió la
carátula del caso y procesó a Chabán por estrago
doloso en concurso real con cohecho activo en calidad de autor.
También a Raúl Villarreal, como partícipe secundario
del mismo delito y al grupo Callejeros por estrago culposo seguido
de muerte. La información fue a parar a las secciones de
información general.
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| Un proyecto polémico |
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El 17 de octubre el suplemento de investigación
del dominical Perfil presentó una nota titulada “Tirate
un cable a tierra”. El periodista Leonardo Nicosia dio cuenta
de un proyecto de Ley del Ejecutivo porteño por el cual las
empresas prestadoras de TV por cable “se ahorrarían
600 millones de pesos”. Según la nota, el proyecto
“elimina la obligación de soterrar el cableado televisivo”.
Añadió que la iniciativa “les permite a las
prestadoras actuales seguir instalando cuanta columna de metal les
parezca necesaria” y que “el proyecto del Gobierno porteño
hace una excepción en la eliminación de la obligatoriedad
del soterrado de cables: el sector del microcentro y del casco histórico,
donde obliga que se retiren todas las columnas en el término
de un año. Casualmente, se trata de las zonas de la ciudad
donde ya se realizaron varias tareas de mandar el cableado televisivo
bajo tierra”. En la nota se consultaron a ejecutivos de las
tres empresas de TV por cable que operan en la Ciudad de Buenos
Aires (CableVisión, Multicanal y Telecentro), que elogiaron
la medida que tendría que analizar la Legislatura porteña.
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| Los familiares violentos |
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El 10 de noviembre se reunió la Sala
Acusadora pero al no sumar los 30 votos necesarios para abrir el
proceso de juicio político contra el Jefe de Gobierno, el
cuerpo presidido por el macrista Santiago de Estrada decidió
pasar a un cuarto intermedio hasta el lunes 14, en medio de una
sesión cargada de tensiones.
El viernes 11 de noviembre, Clarín tituló “Impidieron
votar si Ibarra va a Juicio” y en la volanta apuntó
“Inédita actitud de víctimas de Cromañón”.
La Nación, en tanto, editó “Caos en la Legislatura:
no hubo decisión sobre Ibarra”. La Nación, en
el texto que acompañó a su título de tapa,
entendió que el kirchnerismo en Capital intentó favorecer
al jefe de Gobierno. El mismo dato en Clarín surgía
de la lectura “entrelíneas”.
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| Pocas investigaciones |
El 14 de noviembre se retoma la sesión
suspendida. La Sala Acusadora decidió que se inicie el juicio
político contra el Jefe de Gobierno porteño. Se abrió
un plazo de cuatro meses para resolver la eventual destitución
de Ibarra, quien quedó suspendido durante el proceso. El
voto del músico y legislador “Chango” Farías
Gómez (que en la sesión anterior se había ausentado
del recinto por “un pico de presión") fue uno
de los que permitió llegar a los 30 votos necesarios.
El 16 de noviembre de 2005 el DsD publicó que hasta esa
fecha los intentos periodísticos por investigar si la vigencia
de la habilitación de Cromañón – durante
la gestión de Ibarra – implicó o no un caso
de corrupción fueron muy pocas. Contabilizó una nota
de América TV; otra de Adriana Meyer en Página/12;
un artículo de Patricia García en Ambito Financiero;
otra nota de Nicolás Cassese en el semanario Noticias y algunas
de las columnas de Verbitsky aquí señaladas.
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| Borocotó y el Chango |
Clarín dijo en su portada del martes
que la votación contraria al jefe de Gobierno se dio “después
de la fuerte presión ejercida por un sector de los familiares”.
Van der Kooy ese día evaluó que el pase de Borocotó
– días antes de la votación en la Legislatura
- había sido “un grueso error” que precipitó
tanto la furia de los familiares como la imposibilidad para que
el pediatra votara como hubiera pretendido el Gobierno nacional.
El diario también editó una nota ese día titulada
“Esta vez, los familiares liberaron su bronca sin violencia”.
La Nación estampó en su portada una nota de Morales
Solá titulada “Otro duro revés para Kirchner”.
El columnista dijo que el Presidente “tuvo que entregar la
cabeza de Ibarra, debido al esperpento político que perpetró
con el caso Borocotó”. Y añadió que también
fue un coletazo de la derrota del Frente para la Victoria en la
Capital Federal. El jueves, al reproducir el discurso de Kirchner
en donde criticó a la Iglesia y defendió a Borocotó,
los diarios hicieron notar que el presidente “evitó
referirse a Aníbal Ibarra y al proceso que derivó
en su juicio político”. Van der Kooy y Morales Solá
tuvieron una sutil diferencia. El primero dijo que el Gobierno no
le soltó la mano a Ibarra, sino que evitó “inmiscuirse
en un proceso turbio”, mientras que el segundo enfatizó
que el Ejecutivo se distanció de su aliado porteño.
Previo a que la Legislatura porteña decidiera enviar a juicio
político a Aníbal Ibarra, todos los analistas de los
matutinos criticaron en duros términos el pase de Borocotó
al oficialismo. Van der Kooy y Morales Solá señalaron
en la misma línea que fue “un golpe más a la
relación entre la sociedad y la política”. Algunas
palabras que usaron para describir el pase fueron “escandaloso”
y “esperpento”. La movida del Gobierno incluso generó
una crítica de Horacio Verbitsky, quien afirmó que
el pase de Borocotó al oficialismo “es una conducta
inescrupulosa, que contradice todas las afirmaciones contra la hipocresía
y en favor del sinceramiento de las posiciones políticas”.
Enumeró las razones que “desaconsejaban” tal
pase y consideró:
“Que un político tan atento al humor
social como Kirchner no haya visto en ninguno de estos elementos
un motivo de reflexión, sugiere que con su éxito electoral
de hace tres semanas considera que se cerró la crisis de
representatividad incubada durante la década anterior”.
Pero al miércoles siguiente, Kirchner ensayó una
defensa de la decisión de Borocotó. Los editores de
los matutinos tomaron nota del mensaje presidencial y cambiaron
los adjetivos diciendo que se trató de una decisión
“polémica”.
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| Marcha de respaldo |
El 22 de noviembre fue la primera marcha de
respaldo a Ibarra. Los matutinos no se pusieron de acuerdo con la
cantidad de manifestantes que participaron. Clarín, desde
su portada, señaló que acudieron “más
de 12 mil personas”, mientras que La Nación aumentó
la cifra y dijo que hubo “unas 15.000”. En su nota interior,
el diario consignó que el ibarrismo sugirió que fueron
20 mil. Página/12 no se jugó por una cifra y también
publicó la evaluación de los allegados a Ibarra. Infobae
fue el más optimista: dijo que hubo “cerca de 20.000”
manifestantes. Para Ambito y El Cronista, el número fue 10
mil. El sitio oficial “anibalibarra.org.ar” informó
que hubo 10 mil.
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| Ibarra en plena actividad |
Mientras en la Legislatura porteña se
decidía el proyecto de “cableado” que involucra
entre otras empresas a Multicanal – solo registrado esa semana
en un “suelto” por Infobae que lo calificó como
“ley Clarín” – el matutino de la viuda
de Noble correspondió con cuatro fotos consecutivas de sábado
19 al martes 22 de noviembre en sus ediciones mostrando al suspendido
Ibarra en plena actividad pública. Pero si en el mismo período
se observan otros matutinos, se puede concluir que el despliegue
informativo y gráfico abarcó a todos los diarios.
Por lo cual, la presencia mediática demuestra un fuerte trabajo
de “prensa” por parte del equipo de Ibarra a cuya lógica
no escapó ningún diario.
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| Una denuncia sospechosa |
Entre el miércoles 23 y el jueves 24
Clarín le otorgó mucho espacio a la denuncia de una
jóven que dijo que el hijo del abogado Iglesias era quien
tiró una de las bengalas que incendiaron Cromañón.
Pero al ir a declarar ante el juez, fue desmentida por sus amigos
presentes en el recital y la joven reconoció que tenía
una bengala pero no sabía si fue él quien originó
el fuego. Mientras Clarín entendió el jueves que “El
relato de la chica y sus amigos puso en duda quien tiró la
bengala”; La Nación fue clara con “Cromagnon:
se cayó la pista de la bengala”. Es decir, Clarín
sobredimensionó una información contra uno de los
representantes de los familiares, en este caso Iglesias, y luego
desinformó cuando la pista fue descartada por vía
judicial.
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| Verbitsky y algunos datos |
La nota de Horacio Verbitsky que publicó
el 27 de noviembre en Página/12 tuvo tres curiosidades: fue
editada en la página 14 del diario, cuando suele ser una
de las primeras; no fue anunciada en tapa (algo que por el contrario
es habitual) y fue presentada como nota de “opinión”,
pero el artículo estuvo cargado de información.
El artículo se centró en el presupuesto de publicidad
del Gobierno porteño, como así también en las
consultoras contratadas por Ibarra para su imagen y comunicación.
Verbitsky señaló que hay “dos empresas contratadas”.
Una es Bordó Comunicación, cuyo “principal accionista,
Eduardo Pinheiro, a quien llaman Pino, es el esposo de Mónica
Desperbasques, jefa de asesores del Jefe de Gabinete, Raúl
Fernández”. La otra pertenece “a una histórica
operadora de Enrique Nosiglia y el menemismo”. Se trata de
la Consultora AR, de “Alejandra Raful” que planeó
“la difusión en el diario de Hadad de que un imprevisto
testimonio judicial sindicaba al hijo del abogado Iglesias como
lanzador de la bengala que prendió fuego Cromañón”.
En referencia a Alejandra Rafuls, Verbitsky señaló
que es “una bolsera de medios, especializada en operaciones
de prensa”. Añadió que “Raful vende contactos
con periodistas de distintos medios y mantiene una relación
especial con aquellos que giran en la órbita de Daniel Hadad
y el escribano Raúl Moneta. Dirigentes políticos de
la Ciudad afirman que una de las funciones de confianza más
delicadas de Raful es el enlace mensual entre el Casino flotante
y Pablo Enrique Maggioli, en quien Ibarra confía las cuestiones
de números”.
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| Iglesias contra Clarín |
Hasta aquí como se puede comprobar los
familiares de víctimas de Cromañón nunca obtuvieron
espacios propios relevantes en la prensa gráfica en general
y en Clarín en particular. El sitio La Vaca (www.lavaca.org)
publicó el 1 de diciembre un reportaje al abogado José
Iglesias, representante de un sector de familiares de víctimas
de Cromañón. Allí, se despachó contra
medios y periodistas. Entre otros conceptos Iglesias dijo que “la
sensación sobre los medios es lamentable. Es lamentable lo
de Clarín, ni hablar lo del grupo Hadad. En Clarín
cada tanto sale alguna nota y compensamos. Pero es lamentable lo
de las pautas publicitarias, y cómo eso maneja lo que dicen
los periodistas. Clarín ya es un manual de la corrupción
periodística”.
La mayoría de los diarios ignoró que la Legislatura
aprobó el 6 de diciembre la ley que permite que las empresas
de TV por cable no tengan que soterrar el cableado. Las empresas
de cable de Capital son Multicanal (Grupo Clarín), Cablevisión
(cuyo 25% también es de Clarín, 25% de Fintech y 50%
del Grupo Hicks) y Telecentro (Grupo Pierri). Hay que aclarar que
el proyecto fue avalado por algunos ibarristas y algunos macristas.
El 22 de diciembre la Cámara del Crimen revocó los
procesamientos por homicidio culposo que pesaban contra Ibarra y
otros ex funcionarios porteños por la tragedia de Cromañón
y atribuyó a funcionarios del área de controles un
delito menor: "incumplimiento de los deberes de funcionario
público".
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| Solo Ambito publica el documento de
los Familiares |
El primer aniversario de la tragedia de Cromañón
sólo mereció fuertes despliegues periodísticos
en La Nación y el dominical Perfil. La Nación le otorgó
el viernes 30 de diciembre la foto principal de su edición
junto a “El mismo dolor, a un año de la tragedia en
la disco”. El sábado 31 volvió a colocarlo en
tapa con un foto de los familiares en la Catedral destacando “Bergoglio:
‘Aún no lloramos lo suficiente esta tragedia”.
En el interior, consignó que en la multitudinaria marcha
“ante 20 mil personas, los familiares de las víctimas
leyeron un duro documento con fuertes cuestionamientos al gobierno
nacional”. El lunes 2 de enero de 2006, registró que
“El Gobierno reivindica su actuación” basado
en declaraciones del ministro Aníbal Fernández. El
dominical Perfil, le dedicó un suple al aniversario.
Ambito fue el único medio que publicó completo el
documento de familiares y amigos de Cromañón el lunes
2 de enero. De su lectura surge que diversos grupos de deudos hacen
responsable, en general, al Gobierno nacional por “encubridor”.
Para ellos Chabán e Ibarra son los principales responsables.
Y sostuvieron que había un “pacto de impunidad”
para evitar que se haga Justicia que abarcaba a Kirchner, Alberto
Fernández, Ibarra, Telerman, Vilma Ibarra y Raúl Fernández.
Nada de esto publicó Clarín.
El viernes 30 de diciembre apenas un pequeño título
lateral, al pie de la tapa recordaba “A un año de Cromañón”,
con una nota “color” de los “objetos perdidos”
que nadie aún reclamó. Fue editada en la página
44.
Eso sí el “juicio a Ibarra” se editó
en la página 12, con otro título funcional al ex jefe
de gobierno suspendido: “Un zamorista pide investigar a toda
la Legislatura”. El sábado 31, incluyó una foto
de la marcha acompañado por “Una multitud por el dolor
de Cromañón”. Otra vez recurrió a una
“nota color” para cubrir la movilización en las
páginas 52 y 53. Dos pequeños recuadros sirvieron
para consignar la homilía de Bergoglio, de la cual Sergio
Rubín dijo que “cada uno sabrá donde le cabe
el sayo”. Clarín nunca publicó el documento
de los deudos y las críticas quedaron registradas en “notas
color” donde precisó que hubo “cánticos
muy duros contra Ibarra y Chabán”. El lunes 2, Clarín
no publicó ni una línea sobre Cromañón.
Eso sí, ese día en la página 8, siguió
publicando informaciones funcionales al jefe de gobierno ahora con:
“El juicio a Ibarra divide las aguas dentro del macrismo”.
El 5 de enero de 2006 unas treinta personas supuestamente familiares
de víctimas de Cromañón realizaron una protesta
frente a la casa del suspendido Jefe de Gobierno porteño,
en el barrio de Villa Ortúzar.
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| Dos informes imparciales |
De todo el relevamiento de Clarín hay
que destacar dos notas que publicó los domingos 8 y 15 de
enero del corriente año. El primero fue firmado por Mariano
Thieberger y el segundo por Mariana García. Ambos fueron
acompañados por una breve columna de análisis del
periodista Walter Curia. En ambos casos además de incluir
las dificultades de Ibarra para juntar los votos que necesitaba
para mantenerse en su cargo, desde la edición de títulos,
volantas y bajadas, el tratamiento fue ecuánime. De hecho
fueron las notas más equilibradas que presenta Clarín
a lo largo de todo el relevamiento realizado por DsD.
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| Un “revés” de Ibarra
que Clarín se negó a ver |
El 17 de enero, Ibarra se presentó ante
la Sala Juzgadora y pidió la nulidad del juicio político
aduciendo en un fuerte discurso que es “Es ilegal, contrario
a la Constitución y al reglamento”. Los tres pedidos
de nulidad del juicio político formulados por la defensa
de Ibarra fueron rechazados por una mayoría de doce de los
quince legisladores que integran el cuerpo, aunque con disidencias
entre ellos.
Aún cuando la mayoría de los diarios evaluaron que
Ibarra había recibido un “revés” por parte
de legisladores de PRO, ARI y el Frente Para la Victoria, Clarín,
en cambio, prefirió titular “Ibarra acusó duro,
pero igual sigue el juicio”. El miércoles 25 de enero,
en el marco del juicio político se conoció que más
de un testigo se había reunido con Ibarra y sus abogados
antes de prestar declaración.
Algunas crónicas periodísticas precisaron que la
revelación fue hecha por uno de los testigos mientras era
indagado por el legislador kirchnerista Helio Rebot quien se percató
que todos tenían instructivos escritos a los cuales –
cada tanto - consultaban antes de responder. La confesión
causó un revuelo político en la Legislatura. La Nación,
al día siguiente tituló: “Complica a Ibarra
un polémico testigo” destacando en la bajada: “Le
habrían dictado la declaración”.
Clarín, en tanto, mantuvo su línea de defensa del
suspendido jefe de gobierno y tituló: “Juicio a Ibarra:
defensores y fiscales cruzaron denuncias por presiones”. En
este caso, Clarín forzó la interpretación de
los hechos.
En el panorama político firmado el 29 de enero por Jorge
Lanata en el dominical Perfil, el periodista criticó a lo
que llamó “prensa K”, aunque sin decir quiénes
la conforman. Se refirió al juicio político y a la
confesión de un testigo de haberse reunido con el suspendido
jefe de Gobierno antes de la declaración. Dijo Lanata que,
“para la prensa K, el debate no existió. ‘Acusaciones
cruzadas de presiones’ dijeron los diarios, ‘Defensa
de Ibarra niega presión a testigos’, etcétera”.
Añadió que “el lobby ibarrista en los medios
funciona a la perfección”.
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| Clarín minimiza los testimonios
contra Ibarra |
Clarín el domingo 29 de enero publicó
declaraciones del vicepresidente Daniel Scioli quien sostuvo que
llevar al jefe de Gobierno al banquillo “es una barbaridad”.
Siguió el miércoles cuando editó una nota interior
titulada “Fuerte cruce entre familiares de Cromañón
y el fiscal Strassera” (en realidad Strassera hacía
muchos años que no era fiscal y en el juicio actúo
como defensor de Ibarra). Ese día minimizó la declaración
de un inspector que comprometió al suspendido jefe de gobierno
con sus dichos.
La Nación, en cambio, tituló “Otro ex inspector
testificó en contra de Ibarra”. Y equilibró
el viernes jerarquizando en su tapa una declaración de Felipe
Solá, quien dijo que “el juicio a Ibarra es una carnicería”.
Ese día la nota de Clarín sobre el juicio político
comenzó diciendo que la testigo Alicia Oliveira “no
aportó nada nuevo”. Exactamente las mismas palabras
que usó el defensor de Ibarra y que se podían leer
en la misma nota apenas cinco párrafos después. Una
desprolijidad periodística.
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| Así editó la renuncia
de Romagnoli |
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El jueves 16 de febrero presentó su renuncia
a la Sala Juzgadora el legislador “zamorista” Gerardo
Romagnoli, luego de denunciar que el juicio político a Ibarra
se convirtió en un “show”. El hecho repercutió
en los diarios del viernes 17 de febrero. Nuevamente se vieron las
diferencias a la hora de editar. Clarín tituló en
tapa “Renunció uno de los juzgadores de Ibarra”
con la volanta “más polémica” dando a
entender que todo lo que ocurría en esa instancia es “polémico”.
La Nación, en cambio, estampó en su portada “Favorece
a Ibarra una deserción en el tribual que lo juzga”.
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| Lectura de cargos |
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El miércoles 1 de marzo repercutió
en las tapas de los diarios la sesión de la Legislatura en
la que se leyó la acusación contra Ibarra tras lo
cual el suspendido jefe de Gobierno ensayó su defensa. Los
diarios volvieron a mostrar sus diferencias a la hora de editar.
Clarín tituló en su portada “Pidieron destituir
a Ibarra, pero él dice que es un golpe”. Sin embargo
en su página 3 el rotativo fue “Ibarra denunció
un golpe y los fiscales piden la pena máxima”. En su
tapa, Clarín también editó la foto del padre
de una chica muerta en Cromañón haciendo el gesto
de pasarse el dedo por la garganta y dedujo que fue una “amenaza
de muerte”. La secuencia de esa fotografía también
fue editada en la cobertura del hecho que hizo Página/12.
La Nación sin embargo consideró en portada que “Ibarra
pidió perdón por Cromagnon”. El viernes, en
tanto, los diarios editaron la marcha en defensa del suspendido
jefe de Gobierno. Clarín publicó en su tapa una foto
del acto sobre el título “Multitudinario acto en defensa
de Ibarra”. Allí dijo que acudieron 35 mil personas.
La Nación, bajó la cantidad a 20 mil. Ambito vio 25
mil. Página estimó entre 30 y 40 mil concurrentes.
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| Posición editorial |
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En 2005, Clarín publicó al menos
cuatro editoriales sobre las alternativas del caso Cromañón
que resultan útiles para determinar hasta donde la decisión
de la empresa se involucró en la defensa de Ibarra.
El 4 de agosto, publicó “La agresión como método
de protesta”. Allí sostuvo que “El lunes pasado,
la presidenta de las Abuelas de la Plaza de Mayo sufrió la
agresión de un grupo de familiares de víctimas de
Cromañón, por lo que consideran su alineamiento con
el jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, en la cuestión
abierta por el pedido de juicio político a este último”.
Agregó que “Los familiares de las víctimas de
la tragedia de Once tienen todos los motivos para sentirse heridos
y todo el derecho de opinar y tomar posiciones sobre los temas vinculados
con el hecho o sobre cualquier otro”. “Pero nada justifica
que ellos, ni nadie, canalicen sus ideas o emociones a través
de la violencia, en abierta violación de las leyes”
añadió.
El 13 de noviembre el editorial se tituló “Dos inquietantes
signos de la política y de la sociedad”. El texto apuntó
a rechazar tanto el pase del diputado Borocotó a las filas
del oficialismo como también algunas actitudes de los “familiares
de las víctimas de Cromañón”. Para Clarín
ambos hechos “revelan una degradación de la vida política
y de los comportamientos sociales, que afecta la salud y la confiabilidad
de las instituciones”. Con respecto al primer punto explicó
que “hay límites que no deberían traspasarse
en honor de la ética — o la apariencia de la misma
— y del respeto a los ciudadanos que no gobiernan sino a través
de sus representantes”. Dijo que “Operaciones como las
que se comentan no enaltecen ni otorgan credibilidad a quienes las
protagonizan o las propician, y sólo contribuyen a difundir
la desconfianza de la ciudadanía en el sistema político”.
Al referirse a la segunda instancia señaló que “En
los últimos tiempos algunos familiares profirieron amenazas
contra funcionarios y jueces y, la semana pasada, irrumpieron en
la Legislatura con el propósito de no permitir que sesionara,
salvo en el caso que el balance de votos fuera favorable a su propósito
de promover el juicio político a Ibarra”.
El editorial más explicito fue publicado el 16 de noviembre
de 2005. Se tituló “Responsabilidades del Estado y
de la política”. Clarín aseguró que:
“el juzgamiento político es un instrumento
previsto en la Constitución de la Ciudad, por lo cual su
utilización es perfectamente legítima. Sin embargo,
la decisión de un grupo de legisladores de segmentos contrapuestos,
de apelar a esa instancia estuvo revestida, desde el comienzo, de
un fuerte y cuestionable sentido político. Todo indica que
su intención básica no era contribuir al esclarecimiento
de los hechos que desencadenaron la tragedia de Cromañón
ni de las responsabilidades involucradas en los mismos, sino crear
un vacío institucional para obtener réditos políticos”.
El 19 de noviembre de 2005, otro editorial equiparó la violencia
ocurrida en una formación ferroviaria de la localidad bonaerense
de Haedo, con algunas actitudes de familiares de víctimas
de Cromañón. “La violencia de hoy en la sociedad”
fue el título del editorial. Para trazar un paralelo –
entre hechos de naturaleza bien distintas – el texto publicado
sostuvo que “La amenaza y la violencia se están convirtiendo
en recurso habitual de los reclamos y protestas, aun los más
legítimos, lo que habla de una inquietante degradación
de las conductas personales y de las relaciones en el seno de la
sociedad”. Explica que se refiere a
“Uno de ellos fue la ola de violencia desatada
en Haedo, motorizada en parte por activistas, pero que tuvo la adhesión
espontánea de muchas personas, mayormente jóvenes.
Casi paralelamente, una solicitada y declaraciones a los medios
de difusión de miembros del Consejo de la Magistratura dieron
cuenta de que algunos de sus miembros recibieron amenazas, incluso
de muerte, por parte de familiares de víctimas de la tragedia
de Cromañón”.
Como se puede observar Clarín asoció en al menos
dos ocasiones a los familiares de las víctimas de Cromañón
a la “violencia” trazando paralelos con la agresión
a la presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo y los disturbios
en una formación ferroviaria en Haedo. Pero lo central tal
vez su abierta oposición al juicio político a Aníbal
Ibarra del cual sólo reconoció que se trataba de un
legítimo procedimiento constitucional.
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| Conclusiones |
El presente relevamiento demuestra que Clarín
fue “ibarrista” por decisión editorial. Fue coherente:
desde las editoriales, pasando por la cobertura informativa, hasta
las decisiones de portada. Que se haya tratado de una decisión
editorial salva la participación de sus periodistas en la
redacción y edición de notas. Debe destacarse que
la mayoría de las informaciones publicadas no llevaron la
firma de los redactores, quienes ejercieron el derecho a no suscribir
al pie los contenidos publicados.
En catorce meses, dos informes coyunturales sobre la temática
publicados – como se indicó aquí – en
enero de 2006 constituyeron las únicas notas cuyas ediciones
contemplaron a todos los actores: oficialismo y oposición
partidarios; familiares etc.
Tal como se precisa en esta Zona Dura, de la cobertura informativa
desplegada por Clarín se puede observar:
Editó en forma dividida la temática en cuestión
favoreciendo siempre a Ibarra por los espacios y secciones que le
dedicó relegando a otros actores opositores; minimizó
las marchas de los deudos; difundió las primeras encuestas
oficiales que favorecían en la coyuntura a Ibarra y le otorgó
protagonismo en sus primeras planas al entonces funcionario y nunca
a la Comisión Investigadora, a la Sala Acusadora ni a los
Familiares. También apoyó el referéndum impulsado
por Ibarra; ignoró presentaciones judiciales de los abogados
de familiares; tuvo tratamientos desequilibrados y desinformó;
sobredimensionó una falsa denuncia contra Iglesias; mostró
desprolijidades periodísticas, instaló reiteradamente
a la “violencia” asociada a los familiares y forzó
interpretaciones de los hechos.
Sea como fuere, la realidad se encargó de escribir otra
historia.
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| DsD 16 - 3 - 2006 |
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